De acuerdo a informe de la Asociación de Productores de Uva de Tarija, en el valle central en un total aproximado de 3.700 hectáreas, se produjeron entre diciembre de 2021 a abril de 2022, unas 69 mil toneladas de vid.
El rendimiento por hectárea fue de 400 quintales, 18 mil kilos equivalente a 18 toneladas. Entre diciembre y abril de este año se produjeron 1.500.000 quintales, 69.000.000 de kilos equivalente a 69.000 toneladas, según el reporte.
VENTA
Esta producción de uva se vendió 60% al mercado local y externo, igual a 900.000 quintales, 41.400.000 kilos o 41.400 toneladas. El 40% de esta uva se vendió a las bodegas, unos 600.000 quintales, 27.600.000 kilos o 27.600 toneladas.
El precio ponderado por quintal de uva vendida a mercado y bodega fue de 70 bolivianos. La vendimia del 2021-2022 generó por la venta de uva 105.000.000 millones de bolivianos. Por problemas como el contrabando de uva y licores se perdió 100.000.000.
Este último monto equivale a unos 15 millones de dólares, “una pérdida por mitad de los ingresos para las familias productoras vitícolas y por ende en la economía del departamento de Tarija”, añade el documento difundido.
En esta última cosecha se vio que un 10% de la producción de uva se quedó en planta o ingresó a la producción de vinos y singanis artesanales en las pequeñas bodegas establecidas en los municipios de Uriondo, Cercado y San Lorenzo.
“El umbral de precio por caja de uva de 26 kilos se estableció en 70 bolivianos, significa que los productores han generado ingresos solo para continuar con su producción, cubrir costos de productividad, pero sin ganancias”, según el reporte.
Significa que no registraron ingresos para cubrir créditos u otras deudas adquiridas para la renovación, mejora o ampliación de la producción vitícola, “las familias productoras están en modo sobrevivencia y deben ver otras alternativas para seguir en el rubro”.
Los productores tambien hicieron notar que por la venta de caja de uva con morreo perdieron más de 10 millones de bolivianos, existen disposiciones de que por caja debe darse 8 kilos de vid, sin embargo, se vendió mucho más.
En la lucha contra el contrabando los productores de uva consideran que las acciones encaradas desde los niveles de gobierno son poco efectivas, no existe coordinación entre los diferentes niveles para una acción conjunta.
“No se ha apoyado o promovido el ejercicio del control ciudadano”, cuestiona el documento al mencionar que datos comparativos del 2018 muestran que entre 2021 y abril 2022 ingresaron de manera ilegal 5 mil toneladas de uva de mesa de Perú, Chile y Argentina.
EL DATO
Desde el 2017 se reportan envíos anuales de uva de mesa al Paraguay, el 2022 se enviaron 2.000 cajas de 11 kilos y medio de uva, unos 23.000 kilos, igual a 500 quintales, equivalen al 0,033% de la producción total, no se conoce quiénes exportan y cuáles los mecanismos.
Fuente: El Periódico
Sección: Región
Fecha: 04/05/2022
#SomosPrensa #SomosAgro
#SomosSantaCruzAgropecuario


