AVANCE. A pesar que la cosecha de los cultivos de invierno registra un avance del 70%, los rendimientos disminuyeron por la prolongada sequía, principalmente del área Este, donde estiman llegará al 40% es decir menos 400.000 toneladas de granos. Los cultivos de sorgo, maíz y trigo los más dañados. La falta de diésel persiste.
A la escasez de diésel se suma la sequía que afecta a los productores de Santa Cruz, sobre todo en los rendimientos ante la baja humedad de los suelos, que a la fecha afectó los cultivos de invierno con una reducción del 40% de la producción esperada.
Desde la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), su gerente general Jaime Hernández explicó que la cosecha de los cultivos de invierno trigo, maíz, sorgo, girasol y chía reportan un avance del 70%.
La producción de la zona Esta reporta menor rendimiento por la sequía, siendo los cultivos de sorgo, maíz y trigo los más dañados, reportando una disminución de 400.000 toneladas de granos. “Estimamos que vamos a tener una disminución de 400.000 toneladas de granos, respecto a los 2 millones de toneladas previstas por cosechar en esta campaña de invierno”, indicó Hernández.
Mientras en la zona Norte, ya concluyó la siembra de soya de verano, consolidando un área de 350.000 hectáreas, las cuales se cosecharán a finales de octubre.
A pesar de la sequía, los productores esperan una mayor producción de granos, respecto al 2024, gestión en que perdieron más 3 millones de toneladas de cultivos en ambas campañas agrícolas por la prolongada sequía. La meta es recuperar la producción obtenida en 2023.
“A pesar de la sequía este año, considerando lo producido en verano más lo de invierno, vamos a tener una producción de al menos 5,7 millones de toneladas de soya, maíz, trigo, sorgo, girasol y chía”, manifestó Hernández.
Diésel sigue sin solución
El sector oleaginoso requiere alrededor de 80 millones de litros de diésel para finalizar la cosecha de invierno y encarar la siembra de verano 2024-2025. Advierten que de no garantizarse el combustible necesario en los tiempos definidos, está en riesgo la siembra grande de verano.
“Como sector tenemos proyectado sembrar un millón y medio de hectáreas de soya, maíz y sorgo. Y el hecho de tener un desabastecimiento de diésel pone en riesgo las actividades que deberían estar haciendo los productores, en preparación de suelos y otras labores”, precisó Hernández.
Fuente: EL MUNDO


