La experiencia fue resaltada como evidencia de la efectividad del modelo SHEP, promovido por la agencia de cooperación japonesa JICA, que busca fortalecer las capacidades de los pequeños productores.
El “haba gigante” producida en Copacabana ha logrado posicionarse en mercados de Medio Oriente, Europa y Centroamérica, informó la empresa Ascex Bolivian Grains & Seeds, que exporta alrededor de 400 toneladas anuales.
El representante de la firma, Jorge Villegas, explicó que la demanda del grano en esas regiones responde principalmente a sus características físicas y a sus virtudes nutricionales, lo que ha permitido posicionarlo en nichos específicos del mercado internacional.
“Estamos exportando a Medio Oriente, Europa y Centroamérica (…) Nosotros generalmente exportamos entre 15 a 20 contenedores de 20 toneladas cada una; hay otras empresas que exportan en cantidades similares”, señaló.
Villegas también destacó el apoyo brindado a pequeños productores, quienes forman parte de la cadena de abastecimiento, en un contexto en el que la demanda externa ha contribuido a dinamizar la producción local.
La experiencia fue resaltada como evidencia de la efectividad del modelo SHEP, promovido por la agencia de cooperación japonesa JICA, que busca fortalecer las capacidades de los pequeños productores con un enfoque orientado al mercado.
Este martes, el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua formalizó un convenio de cooperación interinstitucional con JICA, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y la Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales de La Paz (AGAMDEPAZ), con el objetivo de institucionalizar el enfoque de agricultura orientada al mercado.
En ese contexto, el representante residente de JICA en Bolivia, Yoshihiro Miyamoto, afirmó que el éxito del modelo SHEP radica en el cambio de mentalidad del productor.
Asimismo, explicó que la cooperación se basa en la transferencia de tecnología y conocimiento, enfocada en que los pequeños productores puedan acceder a mercados de exportación.
“No se trata solo de sembrar, sino de identificar oportunidades, planificar la producción y conectar a los productores con la demanda real. Así, los agricultores pueden mejorar sus ingresos y tomar decisiones más convenientes”, puntualizó.
El viceministro de Desarrollo Agropecuario y Desarrollo Integral, Marco Fuentes, aseguró que la aplicación de este modelo permite mejorar la calidad de los productos y fortalecer la vinculación con el mercado.
“Ya no se trata de una producción de subsistencia, sino de generar ingresos apuntando a un mercado específico. Hemos trabajado con Agencia de Cooperación Internacional del Japón, que cuenta con una cooperación técnica directa que se ha expandido a otras áreas de producción”, manifestó.
Fuente: ANF


