De 8.000 a 60.000 toneladas: la hoja de ruta del arroz uruguayo hacia Europa

A pesar de que el acuerdo comenzará a ejecutarse a partir de este 1º de mayo en forma provisional, aún no hay definiciones sobre qué porcentaje del cupo le corresponderá a Uruguay. En las próximas horas los industriales locales acordarán la participación interna dentro del cupo que le toque al país.

A pocos días de la entrada en vigor del acuerdo que permitirá el ingreso de arroz del Mercosur a la Unión Europea con arancel 0 dentro de determinados cupos, el sector arrocero enfrenta un escenario de marcada incertidumbre, tanto en Sudamérica como en el bloque europeo. Si bien el tratado de libre comercio entre ambos bloques es valorado como clave, aún no están definidos aspectos fundamentales para su puesta práctica.

El gerente de Comercio Exterior de Saman, Felipe Viera, señaló que la puesta en marcha del acuerdo para el arroz le faltan definiciones operativas. Según lo establecido, el esquema prevé alcanzar un volumen de 60.000 toneladas anuales, con incrementos progresivos de 10.000 toneladas por año. Sin embargo, en 2026, al comenzar a regir en mayo, el cupo inicial será de 8000 toneladas.

Uno de los principales puntos de incertidumbre es el mecanismo de asignación de las licencias. Desde la Unión Europea, se definió que la adjudicación será por orden de llegada. “El primero que la pide, el primero que se la queda”, explicó Viera. No obstante, existen dudas dado que no está claro si un solo operador podría acceder a la totalidad del cupo o si existirán límites por solicitante.

A esto se suma la falta de coordinación dentro del Mercosur. “No nos hemos puesto de acuerdo entre los países sobre cómo sería la adjudicación de porcentajes de licencias”, afirmó el ejecutivo. Según indicó, existen diferencias entre las posiciones de los países del bloque, lo que dificulta lograr una definición que conforme a todos. De acuerdo con los contactos mantenidos con Cancillería, resulta poco probable que se logre un consenso antes del 1º de mayo.

En Uruguay los industriales arroceros están próximos a cerrar un entendimiento sobre cómo distribuir internamente el porcentaje que eventualmente le corresponda al país. Sin embargo, todavía no se sabe con certeza cuál será ese volumen.

En paralelo, también hay incertidumbre en Europa respecto a los procedimientos. Según relató Viera, los propios molinos europeos no tienen claro dónde deben solicitar las licencias ni ante qué organismo deben hacerlo. “No saben a quién dirigirse ni qué pasa si alguien solicita primero las 8000 toneladas”, señaló.

Una ventana estratégica para el arroz del Mercosur

Actualmente, el arroz exportado hacia Europa mantiene aranceles importantes, que varían según el tipo de producto. El arroz integral paga unos 42,5 euros por tonelada, el arroz quebrado cerca de 65 euros, el arroz blanco 175 euros y el arroz con cáscara (paddy) unos 211 euros. Dentro del cupo acordado, esos valores se reducirán a cero, lo que representa una mejora sustancial en la competitividad del producto sudamericano.

Pese a las dificultades, el sector arrocero uruguayo evalúa el acuerdo de forma positiva. “Es altamente beneficioso, aunque nos gustaría que los volúmenes fueran mayores”, indicó Viera. La Unión Europea es un destino clave para el arroz nacional. Aproximadamente el 20% de la producción uruguaya, más de 200.000 toneladas anuales, van a ese mercado.

Los envíos tienen múltiples destinos dentro del bloque. Una parte importante llega a Bélgica, desde donde se redistribuye a países como Francia y Alemania. Otra parte ingresa por el puerto de Cádiz, en España, abasteciendo tanto a ese país como a Portugal.

En cuanto a la operativa comercial, Viera destacó que, pese a la incertidumbre, el flujo de negocios no se ha detenido. “Los europeos siguen comprando y nosotros seguimos vendiendo con normalidad”, afirmó. Según explicó, no se observa por el momento una actitud especulativa por parte de los compradores a la espera de definiciones sobre las licencias.

Finalmente, el ejecutivo valoró el trabajo de la Cancillería uruguaya, que ha mantenido un contacto cercano con el sector industrial. “Nos hemos sentido incluidos en ese proceso y se nos ha brindado toda la información disponible”, señaló.

Fuente: LaMañana.uy

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