El campo de la agricultura se desarrolló en distintos ámbitos a nivel local, gracias al gran empuje de la comercialización de granos a nivel internacional. En ese sentido, el desarrollo tecnológico tuvo un papel preponderante y sigue siendo de fundamental Importancia. Eso se puede palpar claramente en el desarrollo de nuevas variedades de semillas adaptadas a las nuevas exigencias del mercado nacional e internacional.
Un reciente boletín de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) pone en relieve la capacidad desarrollada a nivel local. En ese sentido, destaca que uno de los avances más significativos en las últimas décadas fue la capacidad para desarrollar variedades mejoradas mediante biotecnologia e innovación científica, permitiendo su validación y acondicionamiento a las distintas condiciones productivas del país.
Lo mencionado contribuyó a incrementar la productividad y la calidad, principalmente en la producción de granos, sin necesidad de expandir la superficie cultivada.
La organización manifiesta que el Instituto Biotecnología Agricola (Inbio) desempeñó un rol estratégico en la generación y validación de nuevas tecnologias para el sector agricola en estos 20 años de vida institucional.
Sobre el punto, la la Ingeniera agrónoma Delia León, coordinadora del Programa de Producción de Semillas, destacó el avance de la institución que, en sus inicios, trabajaba con una sola variedad, mientras que actualmente se desarrollan siete, además de nuevas tecnologías aplicadas a cultivos como trigo y maíz, que buscan convertirse en herramientas clave para los productores.
Evolución
Sobre la evolución del sector, explicó que respondió a un proceso sostenido, orientado a atender necesidades específicas de la producción nacional. La incorporación de biotecnología, el acompañamiento técnico y las validaciones en campo permitieron consolidar soluciones adaptadas a las condiciones locales.
Exportaciones con valor agregado
También la UGP dío a conocer recientemente un análisis realizado y que concluye que las exportaciones del país están creciendo al ritmo del procesamiento de materias primas y la industrialización. En ese aspecto, indica que en los últimos tres años la cuestión se hizo mucho más palpable, citando que las manufacturas de origen agropecuario (MOA) abarcan más del 40% de los envíos al exterior.


