Mercado de trigo argentino: brecha de calidades, avance comercial y las claves de la nueva campaña

¿Se viene una oportunidad para el trigo argentino? La calidad, el clima y Brasil definirán los precios de la nueva campaña.

Los precios del trigo argentino en el mercado local siguen dispersos en respuesta a la abundancia de trigo de baja calidad y la poca oferta de trigo de buena calidad. La exportación ya muestra signos de baja actividad respondiendo a la lógica estacional y la industria molinera queda como protagonista de la demanda. Por otro lado, las estimaciones de la próxima campaña se consolidan en niveles inferiores a la campaña 25/26, pero el clima será clave para determinar los rendimientos.

El mercado de trigo argentino muestra pocas variaciones en su comportamiento respecto de las últimas semanas. Las cotizaciones locales en el mercado de futuros registran un retroceso desde el inicio del mes de junio, pasando de 221,5 USD/t a los actuales 208 USD/t, un ajuste a la baja que era esperable en respuesta a la disminución estacional de la actividad exportadora, dinámica que habitualmente deja al mercado interno con la molinería local como el único jugador activo por el lado de la demanda.

Existe un consenso claro dentro del sector exportador respecto a que los programas de embarque para la presente campaña están prácticamente cerrados, salvo que alguna variable coyuntural de fuerza mayor incentive lo contrario. Si bien algunas empresas exportadoras que pactaron negocios con entregas largas mantienen cierto nivel de actividad en el mercado FOB, este flujo remanente no cuenta con el volumen necesario para desestabilizar el balance sectorial de oferta y demanda.

Con el sector exportador a un lado, la disparidad en las calidades del grano disponible se consolida como el principal desafío para la industria harinera, persistiendo en la plaza interna un mercado fuertemente distorsionado donde los valores se dispersan de manera notable en función del contenido de gluten de cada lote.

Esta heterogeneidad provoca que, en una misma rueda de operaciones, coexistan valores mínimos en torno a los 200-205 USD/t, junto a máximos que alcanzan los 235 USD/t para mercadería con mejores parámetros industriales.

Pese a estas brechas, los volúmenes comercializados diariamente siguen siendo acotados ante una punta vendedora que no se ha mostrado activa en las últimas semanas.

A nivel nacional, el avance de las ventas físicas apenas alcanza el 67% de la producción total, un nivel considerablemente inferior al promedio de las últimas cinco campañas y entre 3 y 4 puntos porcentuales por detrás de lo registrado en los últimos dos ciclos, por lo que es de esperar que este ritmo de avance persista en el corto plazo ante la escasez de oferta activa.

Respecto a la nueva campaña agrícola, las estimaciones oficiales de Safras & Mercado se ubican en 21,8 millones de toneladas, calculando un rendimiento promedio inicial inferior al del ciclo que se está comercializando actualmente.

Sin embargo, no se descartan modificaciones ascendentes, ya que la confirmación del fenómeno de El Niño podría aportar precipitaciones durante las etapas críticas del desarrollo fenológico del cultivo, elevando los potenciales de rinde en las principales regiones agrícolas.

En términos de expectativas para los valores del cereal, las especulaciones se centran en el elevado stock remanente con el que comenzará el próximo ciclo comercial y el efecto de arrastre que podría generar la baja calidad de ese remanente.

Si bien esto supone un factor bajista estacional, existen limitantes estructurales que frenarían las pérdidas del trigo local a partir del mes de noviembre, momento en que se espera que la exportación retome una fuerte inercia compradora impulsada por la demanda de los países del Sudeste Asiático para canalizar los lotes de menor calidad.

Al mismo tiempo, Brasil posiblemente adopte un comportamiento comercial mucho más agresivo a partir de diciembre debido a sus bajos niveles de stock interno y la merma productiva sufrida en su última campaña, concentrando su interés en el ingreso de la nueva cosecha argentina a la espera de una mejora en los parámetros de calidad.

Esta firmeza proyectada para la cosecha nueva le pone un piso a las pérdidas y altera la estacionalidad tradicional de la oferta en la curva de futuros, lo que explica por qué la posición diciembre cotiza actualmente unos 4 USD/t por encima de los contratos más cercanos del disponible, invirtiendo la lógica habitual de descuento por ingreso de cosecha.

Por Agustín Geier Especialista en Inteligencia de Mercado – Complejo soja y trigo argentino Safras & Mercado

Fuente: Agrolatam

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