Agrometereólogo Alpire advierte con tomar precauciones para evitar lamentaciones con la llegada del fenómeno El niño este 2026

Con una trayectoria que abarca más de cuatro décadas en el ámbito profesional, el economista y agrometeorólogo Luis Alberto Alpire se ha consolidado como un referente indiscutible del monitoreo climático en Bolivia, ganándose el afectuoso y respetado apelativo de «El Señor del Clima». SCA lo tuvo como invitado en su podcast Foro Agropecuario, donde relató sus antecedentes profesionales que lo asumen como una voz oficial para advertir al agro cruceño sobre los pronósticos y precauciones a tomar respecto al fenómeno climatológico El Nino este 2026.

De las aulas al campo

Durante una extensa entrevista, Alpire rememoró sus inicios y los hitos que marcaron su carrera, destacando especialmente los 15 años de servicio dentro de la Gobernación de Santa Cruz. Fue durante su última etapa en la institución, al asumir la Secretaría de Desarrollo Productivo, cuando impulsó la creación de una herramienta que revolucionaría el soporte técnico para el sector agropecuario cruceño.

«Apareció la cooperación holandesa, Changing Values International, generándonos un financiamiento a fondo perdido con tecnología de punta, y consolidamos el famoso SIC Santa Cruz (Sistema de Información y Comunicación Agropecuaria)», recordó Alpire.

El sistema fue inaugurado oficialmente en abril de 2016, coincidiendo de manera providencial con una helada fulminante en la zona de los Valles cruceños. Esta coyuntura demostró de inmediato la utilidad de contar con un sistema de alerta temprana. A partir de ese momento, se fomentó el abandono paulatino de las quemas y fogatas tradicionales —que conllevan el riesgo de incendios forestales— para dar paso a la implementación de sistemas de riego por aspersión, un método mucho más efectivo y de menor riesgo para combatir las heladas.

A pesar de su jubilación tras 41 años de ejercicio profesional, Alpire continuó su labor de manera independiente debido a la sentida necesidad de mantenerse activo y útil para su región.

Actualmente, acumula 259 reportes semanales emitidos de forma particular, cubriendo el vacío técnico dejado por el cese de funciones del SIC Santa Cruz hace dos años, una pérdida institucional que el analista lamenta profundamente debido al retroceso que significó para el sector productivo y el país.

Antecedentes históricos de El Niño en Bolivia

Para comprender la magnitud de las proyecciones actuales, Alpire realizó un desglose de los eventos climáticos más impactantes asociados al fenómeno de El Niño que han golpeado al territorio nacional desde la década de 1980, evidenciando que sus consecuencias pueden manifestarse tanto en inundaciones devastadoras como en sequías extremas:

  • El desastre de 1982: Evaluado por el especialista como el peor desastre registrado en la capital cruceña en materia de precipitaciones. La riada del Río Piraí, ocurrida entre el 16 y 17 de marzo de ese año tras casi 24 horas de lluvia sostenida, destruyó el Jardín Botánico, inundó populosos barrios urbanos (como Equipetrol, Guapay, Sirari, Barrio Oriental y Villa Frígida), provocando la muerte de casi 800 personas y dejando un saldo de 15,000 damnificados.
  • El Niño de 1997: Este episodio histórico se caracterizó por una dualidad climática extrema, trayendo consigo no solamente problemas derivados de intensas lluvias en ciertas regiones, sino también una aguda sequía en gran parte del país.
  • El periodo 2015-2016: Consolidado como uno de los fenómenos más severos de la historia reciente de El Niño, dejando profundas secuelas en el aparato productivo agropecuario de Santa Cruz debido a la falta prolongada de agua.

Previsiones y permanencia del fenómeno en 2026

Alpire advirtió que la desinformación reinante sobre las condiciones meteorológicas actuales exige un análisis sereno y riguroso. Los modelos climáticos internacionales confirman que el fenómeno de El Niño ya se encuentra plenamente establecido en este año 2026, proyectándose su permanencia con una intensidad moderada que se extenderá durante varios meses.

Para el departamento de Santa Cruz, esto implica una alteración significativa en los patrones tradicionales de lluvias. La principal preocupación radica en la irregularidad y la sensible disminución de los volúmenes de agua pluvial necesarios para el correcto desarrollo de las campañas agrícolas, afectando directamente la recarga de los acuíferos y los niveles de humedad en los suelos.

Precauciones urgentes para las zonas agrícolas cruceñas

Frente a este escenario, «El Señor del Clima» hizo un enérgico llamado a la institucionalidad agropecuaria, tanto pública como privada, para asumir acciones preventivas inmediatas que mitiguen las pérdidas en el campo:

1. Manejo eficiente del agua y sistemas de riego

Se insta a los productores, en especial a los de la zona de los Valles y las áreas extensivas de producción de grano, a optimizar el uso del agua dulce. El mantenimiento de pozos, atajados y canales de distribución debe ser prioritario para garantizar el suministro durante los meses de menor precipitación.

2. Monitoreo satelital y tecnificación

Ante la inactividad de las 40 estaciones meteorológicas de la Gobernación (24 heredadas de gestiones pasadas y 16 implementadas posteriormente, hoy paralizadas), Alpire recomendó a las asociaciones de productores recurrir al monitoreo satelital privado y a la tecnificación de sus parcelas para planificar de manera quirúrgica las fechas de siembra y cosecha.

3. Estrategias de mitigación contra incendios y ventoleras

El Niño suele venir acompañado de un incremento en la velocidad de los vientos y altas temperaturas, condiciones ideales para la propagación de incendios controlados que se salen de las manos. Se deben activar de manera temprana las brigadas comunitarias y los planes de contingencia para proteger las cortinas rompevientos y las pasturas destinadas a la ganadería.

«No buscamos generar un sensacionalismo mediático innecesario; lo que queremos es que la gente del campo entienda que hay un problema real que nos puede originar serias afectaciones, y la mejor manera de responder es preparándonos y alistándonos con tiempo», concluyó Alpire.

Fuente: SCA

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