El agro paraguayo gana peso global: proyectan mayor protagonismo en soja y biocombustibles

Un informe sobre perspectivas agrícolas IICA-FAO 2025-2026 destaca el rol estratégico del agro paraguayo como motor económico y exportador, con una participación del 12% del PIB y fuertes proyecciones de crecimiento en soja y biocombustibles. El reporte resalta las oportunidades del país para ganar protagonismo global, aunque advierte sobre desafíos vinculados al clima, la sostenibilidad y las nuevas exigencias comerciales internacionales.

El sector agropecuario paraguayo continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía local según un informe sobre perspectivas agrícolas IICA-FAO 2025-2026, que ubica al país entre las economías de la región con una fuerte base productiva, al tiempo que identifica importantes desafíos para garantizar un desarrollo más inclusivo y resiliente.

De acuerdo con el reporte semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), un informe ejecutivo elaborado por Hugo Jiménez De Recalde, el agro representó el 12% del Producto Interno Bruto (PIB) y generó el 17% del empleo total durante 2023, ratificando su papel estratégico en el crecimiento económico y la generación de divisas para el país.

El documento también destaca el posicionamiento de Paraguay en materia de apertura comercial y sanidad vegetal. El país registra un bajo número de medidas no arancelarias en comparación con otras naciones de la región y mantiene una participación activa en el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (Cosave), contribuyendo a la prevención de plagas y al fortalecimiento del comercio agrícola regional.

Otro de los aspectos valorados en el reporte es la incorporación de nuevas tecnologías al sistema productivo. En ese sentido, la aprobación comercial de la soja HB4, con tolerancia a condiciones de sequía, es señalada como un avance relevante en la adopción de herramientas biotecnológicas que pueden contribuir a mejorar la resiliencia de la producción frente a escenarios climáticos cada vez más variables.

No obstante, el estudio advierte que Paraguay enfrenta importantes retos para sostener su competitividad. Entre ellos se menciona la alta vulnerabilidad del sector a los fenómenos climáticos extremos. Como ejemplo, recuerda que la sequía registrada en 2021 redujo la producción nacional de soja de 10 a 8 millones de toneladas, evidenciando el impacto que pueden tener estos eventos sobre la economía y las exportaciones.

PERSPECTIVAS AGRÍCOLAS 

El reporte ejecutivo de Jiménez Recalde hace énfasis en el rol de Sudamérica como el principal exportador neto de productos agrícolas del mundo. Sostiene además que para el año 2025, se proyecta que la región aporte el 12,7% del crecimiento total de la producción agrícola mundial.

Además destaca que la región está liderando una transición hacia sistemas altamente comercializados e intensivos en capital, un factor clave es el uso del doble cultivo (por ejemplo, soja seguida de maíz o trigo), lo que permite expandir la producción sin necesidad de aumentar drásticamente la superficie de tierra.

Con relación al consumo interno, el documento destaca que se prevé un aumento en el consumo per cápita de carne de cerdo en la región que rondaría aproximadamente los +1,2 kg/año, impulsado por precios más favorables respecto a la carne vacuna.

En el análisis específico sobre Paraguay se resalta el peso del país en mercados internacionales específicos, especialmente en oleaginosas y biocombustibles, donde es citado, junto a Brasil y Argentina, como uno de los países que más influyen en la posición de Latinoamérica como principal exportador mundial.

En cuanto a la producción de soja, se proyecta que para 2035, Paraguay alcance una producción de 13 millones de toneladas (Mt) de soja y se prevé que Paraguay sea uno de los cinco principales exportadores de etanol del mundo para ese mismo año junto a EEUU, Brasil, Pakistán y Sudáfrica.

Asimismo, se espera que la producción de etanol en el país llegue a los 0,7 mil millones de litros (bln L) para el final de la década proyectada y se asume que la tasa de mezcla de etanol en el combustible nacional se mantenga estable en torno al 22%, debido a que la oferta limitada de caña de azúcar no puede ser sustituida totalmente por maíz en el corto plazo.

“Los datos posicionan a Paraguay no solo como un pilar en la oferta de oleaginosas de la región, sino como un jugador emergente y dominante en el mercado global de biocombustibles para la próxima década”, remarca el documento

Por otro lado se menciona que a nivel regional en América Latina, se espera que aproximadamente el 70% del crecimiento de la producción de soja provenga de aumentos en los rendimientos por hectárea, más que de la expansión masiva de nuevas tierras.

Una ventaja competitiva de la soja es su rápido ciclo de crecimiento, lo que facilita la práctica del doble cultivo (por ejemplo, soja seguida de maíz o trigo en la misma campaña), permitiendo optimizar el uso de la tierra disponible.

Asimismo, sostiene que Paraguay forma parte de la región que domina la oferta mundial de soja, donde más del 37% de la producción total se comercializa internacionalmente debido a la alta concentración geográfica de la oferta frente a una demanda global dispersa.

Sin embargo, el documento también advierte sobre riesgos e incertidumbres, relacionadas con regulaciones ambientales, resaltando que al igual que otros productores de la región, Paraguay podría verse afectado por normativas internacionales como el Reglamento de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación, que incluye específicamente a la soja y busca desvincular su comercio de la pérdida de bosques.

Asimismo incluye el riesgo de la variabilidad climática, ya que la producción sigue sujeta a riesgos por fenómenos meteorológicos extremos, que pueden causar fluctuaciones en los rendimientos y, por ende, en los ingresos de los productores

“La perspectiva para Paraguay es de expansión productiva y relevancia global, especialmente en soja y biocombustibles, pero su éxito dependerá de su adaptación a los crecientes estándares de sostenibilidad, a la diversificación de sus exportaciones hacia nuevas regiones y de la gestión de la variabilidad de sus costos de producción”, concluye el informe.

Fuente: Maketdata

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