Perú dispara 112% la compra de genética avícola y Brasil ve otro gran negocio

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Las importaciones peruanas de genética avícola brasileña saltaron de 94 a 199 toneladas. Detrás del aumento hay inversiones para producir más y mejor.

Perú aumentó 112,5% sus compras de material genético avícola procedente de Brasil durante el primer semestre de 2026, al pasar de 94 a 199 toneladas frente al mismo período anterior. El salto, vinculado con la reposición de planteles y las inversiones de la industria peruana para elevar su productividad, importa porque no representa simplemente más producto importado: son pollitos de un día y huevos fértiles que ingresan al comienzo de la cadena para producir posteriormente aves dentro del propio Perú. Al mismo tiempo, Brasil identifica a la carne de cerdo como su principal oportunidad para ampliar el comercio de proteína animal con el país.

El crecimiento peruano sobresale incluso frente al desempeño general de Brasil. Durante los primeros seis meses del año, las exportaciones brasileñas de genética avícola alcanzaron unas 11.000 toneladas, un 11,3% más, mientras los ingresos generados por esos embarques llegaron a US$128 millones, con una mejora del 16,6%.

La diferencia entre ambas tasas muestra la velocidad que adquirieron las compras peruanas. Mientras las ventas brasileñas al mundo crecieron a dos dígitos, los embarques destinados a Perú más que duplicaron su volumen.

Detrás de esa operación existe un componente tecnológico que distingue a este comercio del tradicional intercambio de carne de pollo. El material genético constituye uno de los primeros eslabones de la producción y puede determinar características productivas de las aves durante las etapas posteriores.

Genética para producir más: qué está comprando realmente Perú

Cuando se habla de genética avícola no se trata de pollo listo para llegar a supermercados o restaurantes. Las operaciones incluyen principalmente pollitos de un día y huevos fértiles destinados a reproducción, a partir de los cuales se desarrollan los planteles reproductores que abastecerán posteriormente a las granjas comerciales.

Por eso, el aumento de las importaciones no supone necesariamente una sustitución del pollo peruano por producto brasileño. La genética llega desde Brasil, pero las aves destinadas a carne o huevos serán producidas dentro de la cadena avícola de Perú.

La Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) relaciona el fuerte incremento con la renovación de planteles y la ampliación de la capacidad de producción de las empresas peruanas.

La genética puede influir sobre variables decisivas para la rentabilidad, como velocidad de crecimiento, rendimiento de carne y conversión alimenticia. Esta última mide cuánto alimento necesita un animal para alcanzar determinado peso y tiene un impacto directo sobre los costos de producción.

Mejorar la cantidad de carne obtenida por cada unidad de alimento consumida puede generar una diferencia económica considerable, especialmente en una actividad intensiva donde la alimentación representa uno de los mayores componentes del costo.

La demanda interna ayuda a explicar por qué Perú busca eficiencia. El consumo de carne de pollo supera los 50 kilos por habitante al año, ubicando al país entre los mercados con mayor consumo per cápita del mundo.

Atender ese volumen requiere reposición continua de reproductores, sanidad, infraestructura y mejoras productivas. Para la ABPA, la fuerte expansión de las compras refleja precisamente una combinación de modernización y crecimiento de la avicultura peruana.

El aumento del primer semestre no implica necesariamente que las importaciones vuelvan a duplicarse durante la segunda mitad del año. Las compras de genética responden a ciclos de reposición e inversiones empresariales, por lo que pueden presentar variaciones importantes entre períodos.

Brasil, sin embargo, espera mantener un flujo favorable de ventas hacia Perú durante los próximos meses y cerrar el año con un crecimiento significativo, aunque a un ritmo potencialmente menor al registrado hasta junio.

Después de las aves, Brasil mira al mercado peruano de carne de cerdo

La expansión comercial no termina en los criaderos avícolas. Brasil identifica a la carne de cerdo como el segmento con mayor potencial para aumentar volúmenes de exportación hacia Perú durante los próximos años.

La situación es diferente a la del pollo. Perú posee una industria avícola desarrollada y con una elevada capacidad de abastecimiento interno, por lo que las importaciones brasileñas encuentran oportunidades principalmente en cortes específicos, productos destinados al procesamiento, alimentos industrializados y el canal gastronómico.

En carne porcina existe un margen diferente. El consumo peruano viene aumentando y la participación de producto importado todavía tiene espacio para crecer, una combinación que despierta el interés de los exportadores brasileños.

Así aparecen dos negocios con características distintas. La genética avícola tiene un componente tecnológico y productivo: Brasil suministra el insumo que permite mejorar y ampliar la producción peruana. La carne de cerdo representa una oportunidad comercial más directa, basada en el crecimiento del consumo y de las importaciones.

Los ovoproductos constituyen una tercera alternativa. Brasil no cuenta con autorización para vender huevo fresco a Perú, pero puede colocar productos procesados como huevo líquido y huevo en polvo, utilizados principalmente por la industria alimentaria.

La cercanía regional también favorece la relación. Brasil dispone de empresas de genética con escala suficiente para abastecer diferentes mercados sudamericanos, además de infraestructura sanitaria y logística desarrollada para este tipo de operaciones.

Para Perú, el fenómeno tiene otra lectura. Importar genética de mayor rendimiento puede convertirse en una inversión para producir proteína animal localmente con mayor eficiencia, especialmente si las empresas acompañan esa incorporación con mejoras en manejo, nutrición, sanidad e infraestructura.

El crecimiento de 112,5% registrado hasta junio será, por eso, un indicador a seguir durante el resto del año. Habrá que observar si se trató principalmente de un ciclo concentrado de renovación de planteles o si anticipa una etapa de mayores inversiones y expansión de capacidad.

Por ahora, el salto de 94 a 199 toneladas muestra un movimiento concreto: Perú está comprando mucho más material genético para alimentar desde el origen el crecimiento de su propia industria avícola, mientras Brasil ya busca ampliar esa relación comercial hacia otro mercado con potencial: la carne de cerdo.

Fuente: AgroLatam

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