Al cierre de agosto solo se cosechó entre el 65% y el 70%, cuando en años anteriores el grueso de la producción ya estaba recolectado a fines de julio.
La escasez de diésel está retrasando la cosecha de maíz en Santa Cruz y amenaza con generar pérdidas para los productores. Mario Moreno, presidente de Promasor, informó que al cierre de agosto solo se alcanzó entre el 65% y 70% de la cosecha, cuando en años anteriores hasta fines de julio ya se había recolectado entre el 70% y 80%.
«Ahora se agudizó más en la cuestión de la cosecha del maíz. Donde estamos muy desfasados, ya estamos con un 65% o 70% finalizando el mes de agosto, algo que no se venía dando hace muchos años. Nosotros terminábamos de cosechar lo más grueso y ya estábamos sobre el 70% o 80% hasta fines del mes de julio. En agosto ya se cosechaba los saldos y los que se llaman chasmes, que son los residuos que tumba la máquina. Ahora estamos ante un riesgo de los vientos, de la última lluvia», lamentó el productor en una entrevista con EL DEBER.
Moreno explicó que el retraso expone los cultivos maduros a los vientos y las lluvias, lo que podría provocar pérdidas estimadas inicialmente entre 10% y 15%.
El dirigente aseguró que los productores continúan enfrentando dificultades para acceder al combustible. Según explicó, tras gestiones ante YPFB se logró aumentar las dotaciones, llegando a entre 400 y 480 litros por productor en algunos casos, aunque varios agricultores todavía quedaron sin abastecimiento.
«Después de tantas ofertas, de que se terminaba la situación del maíz tranca y del abastecimiento de combustible. La cosa no fue así. Fue al inicio en unos cuantos meses y después empezamos en la misma situación que se venía dando anteriormente y más agudizado también«, señaló sobre la situación que enfrenta el agro en Bolivia.
La situación preocupa especialmente porque la cosecha podría extenderse hasta mediados de septiembre. Moreno advirtió que el maíz que permanece en el suelo puede deteriorarse por la humedad y sufrir daños por hongos y plagas.
“Vamos a llegar hasta septiembre, creo, con las cosechas. Porque ya estamos sobre el borde del tiempo. Vamos a terminarlo, yo creo, si Dios quiere, hasta el 15 de septiembre. Pero es también con abastecimiento de combustible”, afirmó.
Producción de alimentos
Moreno señaló que el retraso en la cosecha de maíz puede repercutir en la producción de alimentos balanceados, principalmente para el sector avícola, que es uno de los mayores consumidores de este grano.
«Este año ha sido un año bueno. De bueno para arriba. Hemos estado con buena producción. Hemos tenido buena precipitación. Pero ha sido un año malo en materia de producción», apuntó. Lamentó que lo difícil de producir ha sido adquirir combustible.
Según sus datos, la demanda nacional de maíz se ubicaba entre 1,2 y 1,3 millones de toneladas, aunque este año podría reducirse debido al cierre de pequeñas granjas y a una menor capacidad de producción.
En contraste, destacó que existe una importante producción de sorgo, con unas 600.000 hectáreas sembradas y una proyección de hasta 1,5 millones de toneladas. Sin embargo, también advirtió que la falta de diésel podría afectar la cosecha de este cultivo, ya que los granos maduros pueden caer por efecto del viento.
El dirigente estimó además que solo la zona sur requiere entre 17 y 18 millones de litros de combustible para cubrir las necesidades de la cadena productiva, especialmente durante la cosecha de maíz.
«Los avícolas son los que más demandan el maíz. Imagínense con 25 millones de cargas que hay de pollitos bebés. Solamente la Asociación Nacional de Avicultores antes consumía cerca de 650.000 a 700.000 toneladas de maíz. Imagínense, casi ellos se lo consumían todo. Era una demanda total (…) el sorgo también va a ser algo importante. Pero estamos trabados en eso. Si no hay el diésel, el sorgo ya se madura también, los vientos lo toman y es un grano más pequeño. Ya no es la mazorca con el maíz que se puede hacer»; explicó.
Productores cuestionan el Decreto 5676
Moreno también cuestionó el Decreto Supremo 5676 y afirmó que la norma fue elaborada sin suficiente diálogo con los productores. Planteó que el sector necesita medidas de alivio para enfrentar el incremento de los costos y evitar que los agricultores abandonen la actividad.
El dirigente sostuvo que el precio del maíz debería rondar los Bs 100 por quintal para alcanzar un punto de equilibrio, pero señaló que actualmente se comercializa alrededor de Bs 90 a Bs 92.
Advirtió que esta situación, sumada a la falta de combustible, puede generar un desincentivo para la próxima campaña, especialmente entre los pequeños productores, que representan alrededor del 70% del sector.
Fuente: El Deber


