El sector agrícola boliviano avanza en la adopción de tecnología nuclear aplicada al control fitosanitario mediante el uso de radiación para la conservación de alimentos y la aplicación de técnicas como el control de plagas mediante insectos estériles. Esta iniciativa es impulsada en Santa Cruz mediante un trabajo conjunto entre la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN), el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe (ARCAL) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Durante una reunión regional dedicada al intercambio técnico y la coordinación estratégica con expertos internacionales, se evaluaron los avances para vincular la infraestructura tecnológica del país con la capacidad productiva del agro local.
Infraestructura técnica y valor agregado
Para la ejecución de estas técnicas, el país cuenta con un Centro Multipropósito de Irradiación industrial ubicado en la ciudad de El Alto. La instalación opera con radiación gamma mediante fuentes de cobalto-60 y se encuentra en proceso de promoción y certificación internacional —proceso que toma entre 6 y 8 meses— para cumplir con los estándares requeridos por mercados exigentes como la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.
El tratamiento fitosanitario por irradiación permite:
- Disminuir la carga microbiana y eliminar plagas en la producción agrícola.
- Prolongar la vida útil de los productos en la cadena de transporte, almacenamiento y exportación.
- Garantizar la inocuidad alimentaria sin alterar las propiedades organolépticas de los cultivos.
- Dar valor agregado a productos de la región andina y los llanos, como cítricos, miel, frutos secos, frutas frescas, especias y condimentos.
Facundo Deluchi (Oficial Gerente del Programa para América Latina y el Caribe -OIEA): «Buscamos crear una sinergia entre las capacidades existentes en Bolivia y la región sobre aplicaciones de la tecnología nuclear, vinculándolas con el potencial productivo y exportador del sector agropecuario. La tecnología nos permite extender la vida útil de los productos, eliminar microorganismos y garantizar inocuidad para ingresar a mercados internacionales. Bolivia tiene todo el potencial para crecer en esta articulación entre ciencia y producción.»
René Soria Saucedo (Director General Ejecutivo -ABEN): «Esta es una oportunidad de oro para dar valor agregado a los alimentos bolivianos. Nuestra Planta de Irradiación en El Alto permitirá que productos como frutas frescas, frutos secos y condimentos cumplan los criterios de calidad y rigurosidad requeridos en el exterior. Una vez completadas las certificaciones internacionales, los productores nacionales tendrán abiertas las puertas para ingresar de forma competitiva a los mercados globales.»
Fuente: SCA


