Algodón vuelve a desafiar al maíz y promete una fuerte pelea por área en Brasil

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Las cuentas para 2026/27 cambiaron en Mato Grosso: mejores márgenes vuelven a poner a la fibra en carrera por las hectáreas de segunda cosecha.

El algodón vuelve a posicionarse como una alternativa competitiva frente al maíz para la segunda cosecha 2026/27 en Mato Grosso, luego de perder superficie durante el último ciclo. Las nuevas proyecciones económicas muestran una marcada ventaja para la fibra, un cambio que podría modificar las decisiones de siembra en el principal estado agrícola de Brasil, aunque el resultado final dependerá de cuándo la soja libere los lotes.

El punto de partida es una campaña 2025/26 en la que los productores habían ajustado sus planes. De acuerdo con Agroconsult, la superficie algodonera de Mato Grosso cayó 9,4%, hasta aproximadamente 1,42 millones de hectáreas, ante precios menos atractivos de la fibra y una mayor liquidez del maíz como opción de segunda cosecha.

La reducción también se sintió a escala nacional. Brasil destinó cerca de 2,07 millones de hectáreas al algodón, 6,3% menos, pero el retroceso de superficie no terminó traduciéndose en una menor cosecha.

Las buenas condiciones climáticas en importantes regiones productoras, acompañadas por tecnología y manejo, impulsaron los rindes por encima de las previsiones. Agroconsult calcula una producción brasileña de 4,41 millones de toneladas, superior a la campaña precedente, pese a haber sembrado menos hectáreas.

Las cuentas vuelven a inclinarse hacia el algodón

El escenario para 2026/27 aparece diferente. A los buenos resultados productivos obtenidos por Brasil se agregan perspectivas de menores cosechas entre grandes jugadores internacionales como Estados Unidos, Australia, China e India, un factor que puede ofrecer mayor respaldo a las cotizaciones de la fibra.

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Pero la variable que más puede pesar en la decisión del productor está dentro de la propia explotación: la rentabilidad proyectada vuelve a favorecer al algodón frente al maíz.

Según el Proyecto Costo de Producción Agropecuaria de Mato Grosso (CPA-MT), desarrollado por Senar-MT e Imea, el sistema soja + algodón proyecta un LAJIDA de R$ 4.273,64 por hectárea para 2026/27.

La cifra resulta 258,61% superior a la estimada para la combinación soja + maíz, una diferencia suficientemente amplia como para volver a colocar a la fibra en el centro de las decisiones de segunda cosecha.

La ecuación contrasta con lo ocurrido en 2025/26. Entonces, los precios y la liquidez del maíz permitieron que muchos productores eligieran el cereal incluso en zonas donde habitualmente podía implantarse algodón. Con mayor inversión tecnológica y materiales de alto potencial, el maíz consiguió acercarse al retorno económico de la fibra.

Ahora la relación habría cambiado. Al considerar costos, rentabilidad y retorno sobre la inversión, el algodón presenta una ventaja económica considerablemente mayor, especialmente si se sostienen las actuales perspectivas de precios.

La competencia tampoco será uniforme dentro de Mato Grosso. El Médio-Norte y el corredor de la BR-163 aparecen entre las zonas donde la pelea por hectáreas puede ser más intensa, mientras que en el oeste del estado el elevado potencial productivo del algodón le otorga una posición más sólida frente al cereal.

Eso no implica que el maíz quede fuera de carrera. Su importancia dentro de los esquemas productivos brasileños continúa respaldada por la demanda doméstica y por su capacidad para generar margen y comercializarse con rapidez.

El crecimiento de la industria de etanol de maíz y las compras de consumidores industriales están aportando sostén al mercado interno. Al mismo tiempo, los productores vienen utilizando soja de ciclos más cortos y anticipando las labores para proteger la ventana destinada a la segunda cosecha.

La soja tendrá la última palabra sobre las hectáreas

Por más atractiva que resulte la ecuación económica del algodón, existe un factor agronómico capaz de condicionar toda la estrategia: el calendario de la soja 2026/27.

El algodón necesita ingresar temprano a los lotes, normalmente entre finales de diciembre y enero. Por eso, la velocidad de implantación de la oleaginosa y, posteriormente, el momento en que comience su cosecha serán determinantes para conocer cuánta superficie quedará disponible dentro de una ventana adecuada.

Una soja sembrada y cosechada a tiempo ampliaría las posibilidades de recuperación del algodón. Si el calendario se retrasa, parte de esa ventaja económica podría no transformarse en hectáreas, porque el maíz cuenta con mayor flexibilidad para ingresar posteriormente en numerosos planteos.

De esta manera, Mato Grosso se encamina hacia una competencia especialmente relevante entre algodón y maíz por la segunda cosecha 2026/27. Hoy los números favorecen a la fibra, mientras el cereal conserva fundamentos de demanda y comercialización que lo mantienen competitivo.

La definición llegará a medida que avance la campaña de soja. Hasta entonces, precios internacionales, costos, márgenes y expectativas de rendimiento seguirán ajustando las decisiones. La verdadera dimensión del regreso del algodón se conocerá cuando los productores sepan cuántas hectáreas podrán liberar a tiempo.

Fuente: AgroLatam

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