La Unión Europea aceptó los controles brasileños sobre antimicrobianos y el Gobierno espera reactivar próximamente los embarques de carne aviar al bloque.
Brasil quedó más cerca de recuperar uno de sus mercados internacionales para la carne de pollo después de que autoridades de la Unión Europea comunicaran esta semana la aceptación de los controles implementados por el país sudamericano sobre el uso de antimicrobianos. Las exportaciones brasileñas de productos de origen animal alcanzados por la medida permanecen suspendidas desde el 3 de septiembre, por lo que la decisión europea abre la expectativa de que los embarques avícolas puedan reanudarse próximamente.
El secretario ejecutivo del Ministerio de Agricultura de Brasil, Cleber Oliveira Soares, informó el miércoles 16 que las autoridades europeas habían enviado una comunicación oficial dos días antes notificando la aceptación de los protocolos. Según explicó durante un evento realizado en São Paulo, el próximo paso será avanzar con la reincorporación de Brasil al listado habilitado para exportar hacia la Unión Europea, aunque no precisó una fecha para la normalización efectiva de las operaciones.
La controversia comercial se había originado en mayo, cuando la Comisión Europea retiró a Brasil de la lista de terceros países autorizados para enviar al bloque determinados productos de origen animal. La decisión comprendió, entre otros, carne bovina, carne de pollo, huevos, miel y productos pesqueros, y terminó entrando en vigor a comienzos de septiembre. El cuestionamiento europeo estaba relacionado con la capacidad brasileña para demostrar el cumplimiento de sus requisitos sobre antimicrobianos.
Europa vuelve a ser clave para la avicultura brasileña
Las normas europeas prohíben el uso de antimicrobianos como promotores del crecimiento y establecen restricciones para medicamentos utilizados en el tratamiento de infecciones humanas. La aceptación de los controles brasileños constituye por eso un paso indispensable para recuperar el acceso comercial, aunque la información oficial disponible todavía no permite establecer cuándo comenzarán nuevamente los embarques ni qué productos serán relistados primero.
La suspensión llegó después de varios meses de fuerte crecimiento de las ventas brasileñas de pollo hacia Europa. Entre enero y agosto de 2026, los volúmenes exportados superaron los registros de 2025 en cada uno de esos meses. En enero el incremento interanual fue del 24,4%, en febrero alcanzó el 46,3%, en marzo fue del 33,7% y en abril llegó al 23,1%, de acuerdo con los datos citados por el sector.
A partir de junio, las variaciones fueron todavía mayores, aunque la comparación quedó condicionada por una base particularmente baja. Durante parte de 2025, las compras europeas de pollo brasileño habían estado interrumpidas a raíz de un caso de influenza aviar detectado en una granja comercial de Brasil. Antes de la nueva suspensión de septiembre, los exportadores intensificaron sus operaciones hacia Europa y generaron existencias que permitieron amortiguar inicialmente el impacto sobre compradores y vendedores.
La eventual reapertura resulta relevante para una cadena que depende de una amplia diversificación de destinos internacionales. Recuperar Europa permitiría restablecer un flujo que venía mostrando un desempeño expansivo antes de la interrupción y evitar que una barrera regulatoria prolongada altere la colocación externa de la producción. Sin embargo, el anuncio brasileño se refiere por ahora a la aceptación de los controles y no confirma que las exportaciones ya hayan sido reanudadas.
China prepara una misión para inspeccionar 17 plantas brasileñas
Mientras Brasil espera completar el proceso con Europa, el Ministerio de Agricultura también se prepara para recibir el próximo domingo 20 una misión técnica de China. Los inspectores asiáticos revisarán establecimientos vinculados con menudencias bovinas y porcinas, además de frigoríficos actualmente habilitados pero suspendidos temporalmente y otras plantas que buscan autorización para comenzar a exportar al mercado chino.
La delegación tiene previsto inspeccionar 17 establecimientos que buscan aprobación para vender a China, incluyendo unidades relacionadas con carnes bovina, porcina y aviar. También serán evaluadas plantas de carne vacuna que actualmente se encuentran suspendidas. Según la información proporcionada, una de las principales causas de esas interrupciones fue la detección de residuos en cargamentos que llegaron a puertos chinos.
El movimiento se suma a otras gestiones sanitarias realizadas recientemente por Brasil para ampliar el acceso de sus carnes a mercados asiáticos. Soares indicó que ya concluyeron misiones de Corea del Sur y Japón, dos países que todavía no importan carne bovina brasileña, y señaló que existe expectativa de lograr futuras aperturas. Para la industria exportadora, las negociaciones con Europa y Asia colocan nuevamente a los requisitos sanitarios y regulatorios como una pieza decisiva para sostener y ampliar el acceso internacional de las proteínas animales brasileñas.
Fuente: AgroLatam


