- La alteración del clima en Santa Cruz proyecta olas de calor extremas de hasta 40 °C y lluvias torrenciales concentradas en cortos periodos de tiempo.
- Los meses críticos se registrarán entre octubre y diciembre, coincidiendo con el inicio de la campaña agrícola de verano.
- El especialista destaca la preparación de agricultores y ganaderos mediante coberturas de suelo, reservas de alimento y sistemas de drenaje.
En una nueva edición del podcast Foro Agropecuario, producido por el canal digital Santa Cruz Agropecuario, el climatólogo Luis Alberto Alpire analizó el comportamiento actual del fenómeno El Niño y sus posibles repercusiones en el sector productivo de Santa Cruz.
Durante la entrevista, conducida por el medio especializado en información agropecuaria, Alpire explicó que los efectos de este evento meteorológico ya se manifiestan en el departamento de Santa Cruz, a través de una dinámica que calificó como una “montaña rusa meteorológica”.
Una “montaña rusa meteorológica” en Santa Cruz
“La pasada semana e inicios de esta comenzamos con bajas temperaturas, para luego registrar ascensos abruptos. Ese comportamiento de subir y bajar en lapsos breves es la prueba clara de que El Niño está actuando, perturbando el clima con variaciones atípicas en los vientos, las temperaturas y las precipitaciones”, señaló el especialista.
Alpire detalló que, si bien se registraron precipitaciones importantes en zonas como la Chiquitania —superando en algunos puntos los 200 milímetros—, estas lluvias no presentan un patrón uniforme ni continuo.
Por el contrario, explicó que una de las principales características de El Niño en la región será la alternancia entre jornadas de altas temperaturas y precipitaciones torrenciales concentradas en periodos cortos.
Octubre a diciembre, los meses críticos
De acuerdo con el climatólogo, la fase más aguda del fenómeno se presentará entre octubre y diciembre, periodo que coincide con el inicio de la campaña agrícola de verano y que representa un momento clave para el sector productivo.
Entre las principales proyecciones señaladas por Alpire se encuentran:
- Temperaturas elevadas: Durante septiembre, las temperaturas máximas promediarán los 35 °C, mientras que hacia octubre se anticipan picos de hasta 40 °C.
- Olas de calor: De acuerdo con los parámetros de la OMM, se prevé la presencia de olas de calor persistentes, con una duración superior a tres días consecutivos.
- Comportamiento por zonas:
- Zona Norte (Norte Integrado): Mantendrá su característica humedad, pero enfrentará precipitaciones torrenciales dispersas.
- Zona Este: Al tratarse de una zona tradicionalmente más seca, recibirá lluvias irregulares que, aunque no serán continuas, permitirán aliviar temporalmente el estrés hídrico de los cultivos.
Aumentan las probabilidades de consolidación de El Niño
Para respaldar su análisis, Alpire citó informes de organismos climáticos internacionales. Señaló que la NOAA elevó la probabilidad de consolidación e impacto de El Niño del 69 % al 75 %, y mencionó además reportes del servicio meteorológico del Reino Unido sobre anomalías térmicas en el océano Pacífico superiores a los 3 °C.
Según la explicación del especialista, estas condiciones favorecen una mayor evaporación y pueden contribuir a la formación de lluvias extremas y a la alteración de los patrones climáticos.
Preparación y resiliencia del sector productivo
Frente a este escenario, Alpire destacó las medidas de prevención y adaptación que vienen implementando productores agrícolas y ganaderos de Santa Cruz.
Entre ellas mencionó:
- Protección de suelos y cobertura vegetal: Destacó el uso de variedades de sorgo, como el Agri 002 de Agricomseeds, para la generación de rastrojo y cobertura vegetal. Esta práctica contribuye a conservar la humedad del suelo, proteger la microfauna y reducir la degradación ante periodos de altas temperaturas o lluvias de elevada intensidad.
- Infraestructura de drenaje: Resaltó los trabajos de limpieza y adecuación de canales y desaguaderos en los predios agrícolas para reducir el riesgo de anegamiento ante precipitaciones que puedan superar los 100 o 150 milímetros.
- Previsión ganadera: Destacó las acciones de ensilaje y elaboración de rollos de pasto que realizan los ganaderos para garantizar reservas forrajeras ante posibles periodos de sequía o variaciones extremas en la disponibilidad de pasturas.
Asesoramiento técnico y planificación
Finalmente, el climatólogo recomendó a los productores mantener un asesoramiento agronómico permanente y tomar decisiones considerando los pronósticos meteorológicos diarios.
Subrayó la importancia de planificar el uso de insumos y productos fitosanitarios de acuerdo con las condiciones climáticas, evitando realizar aplicaciones antes de lluvias intensas que puedan lavar los productos y generar pérdidas económicas.
“No tenemos que preocuparnos de forma pasiva, sino ocuparnos con planificación. El productor cruceño está demostrando su capacidad de adaptación ante un evento climático histórico”, concluyó Alpire.
Fuente: SCA


