Más de 8.000 empadronadores recorrerán las zonas productivas del país para actualizar información sobre cultivos, ganadería, uso de la tierra, tecnología y otras características del agro. El trabajo de campo se desarrollará por etapas y se extenderá durante 45 días.
Bolivia puso en marcha este lunes 5 de octubre el Censo Agropecuario 2026, un operativo que busca actualizar, después de 13 años, la información sobre la producción agrícola y pecuaria del país.
El levantamiento de datos estará a cargo de más de 8.000 empadronadores y permitirá conocer qué y cuánto se produce, el uso de la tierra, las prácticas ganaderas, la tecnología empleada y aspectos relacionados con la conservación ambiental.
El trabajo llegará a comunidades y unidades productivas de todo el territorio nacional. Los censistas realizarán visitas directas a los productores para obtener información sobre sus actividades.
En municipios como La Guardia, Santa Cruz, el operativo tendrá una duración prevista de 45 días. Los equipos recorrerán las diferentes zonas productivas y utilizarán dispositivos electrónicos para registrar los datos, en reemplazo de los formularios escritos utilizados anteriormente.
El cuestionario contempla alrededor de 150 preguntas y abordará, entre otros puntos, el uso de la tierra y la producción agrícola, bovina, porcina, avícola y acuícola. Los empadronadores realizarán el recorrido comunidad por comunidad y propiedad por propiedad.
Una radiografía del agro
Uno de los principales objetivos del censo es contar con información actualizada para conocer los cambios registrados en el sector desde el anterior operativo, realizado en 2013.
Los datos permitirán identificar la superficie destinada a actividades productivas, los tipos de cultivos y la actividad pecuaria, además de generar información para la planificación de proyectos y políticas públicas.
En Saipina, por ejemplo, las brigadas tienen previsto recorrer todas las comunidades durante 45 días. El cronograma contempla comenzar en las zonas más alejadas y avanzar progresivamente hasta completar el municipio.
La información recogida también permitirá a municipios, gobernaciones y al Gobierno central contar con una base estadística para orientar proyectos hacia las necesidades identificadas en cada zona productiva.
El censo no modifica la propiedad
Uno de los puntos que las autoridades buscan aclarar es el alcance del operativo ante las dudas que pueden surgir entre los productores.
De acuerdo con la información difundida durante el inicio del censo, los datos recopilados tienen fines estadísticos. El operativo no crea nuevas normas, no establece impuestos ni modifica la propiedad o la extensión de los terrenos.
Los responsables del operativo pidieron, por ello, que los productores proporcionen información completa y precisa a los empadronadores.
Los censistas podrán ser identificados por sus credenciales y la indumentaria correspondiente. Las brigadas ingresarán a las comunidades siguiendo un cronograma previamente establecido.
Con el operativo, Bolivia busca actualizar una base estadística que quedó rezagada durante más de una década. Los resultados permitirán dimensionar cuánto cambió el agro desde 2013 y contar con una nueva radiografía de uno de los principales sectores productivos del país.
Fuente: El Deber


