Brasil paga hasta R$ 500 menos por tonelada de trigo y mira a la cosecha argentina

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La calidad irregular del trigo brasileño amplía las diferencias de precios. Los molinos buscan cereal argentino para garantizar su abastecimiento en noviembre.

La cosecha de trigo de Brasil enfrenta un problema que está afectando directamente los ingresos de los productores: una parte importante del cereal no cumple con los estándares exigidos por la industria molinera. Este 21 de octubre de 2026, operadores comerciales confirmaron que los molinos brasileños comenzaron a asegurar partidas de la nueva campaña argentina para recibirlas desde noviembre. La situación provoca fuertes diferencias de precios entre lotes y abre nuevas oportunidades comerciales para Argentina, mientras los productores brasileños buscan compradores para el trigo de menor calidad.

Las referencias comerciales muestran la magnitud del problema. El trigo Tipo 1, con peso hectolítrico (PH) de 78, cotiza cerca de R$ 1.750 por tonelada con entrega en Curitiba. Los lotes con PH de 75 y Falling Number de 200 segundos presentan valores aproximados de R$ 1.500, mientras que partidas con PH de 73 se ubican alrededor de R$ 1.250 por tonelada. La diferencia alcanza los R$ 500, aunque no constituye un descuento fijo: cada operación depende de la calidad, la ubicación, el volumen y las condiciones de negociación.

La industria necesita trigo con características específicas para elaborar harina y productos de panificación. El contenido de proteína, el peso hectolítrico y el índice Falling Number, que permite evaluar aspectos relacionados con la actividad enzimática del grano, son determinantes para su aceptación. Cuando estos parámetros no alcanzan los niveles requeridos, el cereal puede recibir descuentos o quedar excluido de determinados destinos industriales. La calidad se convirtió en un factor decisivo para definir tanto el precio como las posibilidades de venta.

Paraná enfrenta una fuerte reducción del trigo apto para panificación

La situación resulta especialmente preocupante en Paraná, uno de los principales estados productores de trigo de Brasil. En el norte de esa región se estima una cosecha de 750.000 toneladas, pero apenas 400.000 toneladas alcanzarían la clasificación Tipo 1, adecuada para determinadas aplicaciones de panificación. Esto representa aproximadamente el 53% del volumen regional. Durante la campaña anterior, la producción había llegado a unas 900.000 toneladas, con predominio de trigo de esa categoría.

El problema de calidad se suma a un déficit de abastecimiento industrial. Según estimaciones del Departamento de Economía Rural de Paraná (Deral), la producción estatal alcanzaría 2,13 millones de toneladas, frente a necesidades de molienda cercanas a 3,85 millones de toneladas por campaña. La diferencia asciende a 1,72 millones de toneladas, aunque puede cubrirse mediante compras a otras regiones brasileñas o importaciones. La menor disponibilidad de trigo apto para molienda aumenta la necesidad de seleccionar cuidadosamente las partidas disponibles.

Las condiciones climáticas durante la cosecha afectaron las características de parte del cereal. Los relevamientos agrícolas identificaron pérdidas de calidad que reducen las posibilidades de comercialización y pueden comprometer la recuperación de los costos productivos. En Rio Grande do Sul también existen preocupaciones por la disminución del peso hectolítrico y posibles episodios de germinación previa a la cosecha. El impacto económico dependerá de la calidad obtenida y del mercado al que pueda destinarse cada lote.

Argentina prepara embarques para noviembre y crece la demanda de calidad

La comercializadora CJ International Brasil informó que ya concretó operaciones de originación de trigo argentino de la nueva campaña para embarcar en noviembre hacia Paranaguá, mientras trabaja con partidas destinadas a Rio Grande y São Sebastião. Según la empresa, las existencias argentinas disponibles previamente en esos puertos ya fueron comercializadas. Se trata de embarques programados, por lo que todavía no representan volúmenes efectivamente ingresados al mercado brasileño.

Los molinos buscan principalmente trigo comercial con 11,5% de proteína, aunque también existe interés por partidas mejoradoras con contenidos de entre 12% y 12,5%. Estas características permiten atender distintas necesidades de elaboración de harina. El trigo paraguayo también aparece como alternativa para determinados compradores. La industria brasileña no anticipa un desabastecimiento general, pero advierte que conseguir cereal con las especificaciones requeridas puede elevar los costos y presionar los márgenes de molienda.

Para los productores que obtuvieron trigo fuera de los estándares habituales, la alimentación animal y la exportación representan posibles destinos alternativos. Sin embargo, estos mercados también exigen condiciones sanitarias y comerciales. Los lotes destinados a raciones deben cumplir límites de micotoxinas y competir económicamente con ingredientes como el maíz. Algunos molinos evalúan flexibilizar sus compras y aceptar partidas con parámetros inferiores, siempre que los análisis permitan utilizarlas sin comprometer el proceso industrial.

La llegada del trigo argentino también dependerá de la logística portuaria. La posible coincidencia de embarques de trigo y maíz con operaciones de descarga de fertilizantes podría aumentar los tiempos de espera en los puertos del sur brasileño, aunque todavía no se confirmaron congestionamientos para noviembre. Para los productores, la clasificación y segregación de los lotes será fundamental para obtener mejores condiciones comerciales, mientras los molinos deberán equilibrar calidad, disponibilidad y costos de abastecimiento.

Fuente: AgroLatam

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