Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce) realizó un análisis sobre varios temas de coyuntura referidos a la economía nacional y su repercusión en el rubro agroproductivo nacional, entre ellos los bloqueos carreteros y las exportaciones.
Sobre los bloqueos fue tácito al citar que estos frenan las posibilidades de desarrollo del país.
“El derecho a la protesta está consagrado en la Constitución Política del Estado y convenciones internacionales. Se trata de un derecho, el de la libre expresión. Pero cuando la protesta se traduce en hechos que afectan a otros derechos humanos como es el libre tránsito y el derecho al trabajo pasa a ser un delito. Por tanto, no estamos de acuerdo con cualquier tipo de bloqueo”, manifestó.
A esto adicionó que, actualmente Bolivia enfrenta una escasez de dólares, abastecimiento de diésel anormal con respecto a la demanda que los transportistas y productores quisieran.
Ante este panorama negativo, el ejecutivo explicó que un bloqueo genera dos situaciones: La primera de índole económica, y la otra una afectación a la imagen internacional que se deteriora.
Ejemplificó así que, todo bloqueo implica incumplimiento de contratos como es el caso de los exportadores, que deben asumir costos adicionales si no llegan a tiempo al punto de reembarque con su mercadería.
“Como institución, hace muchos años que abogamos por un gran pacto social productivo para evitar llegar a esta situación. Pero hoy día, estamos viviendo una situación delicada en la economía y particularmente en el comercio exterior (…) desde el Ibce clamamos por la solución del conflicto para que se eviten nuevos golpes a la economía del país”, dijo.
Sobre las exportaciones al 2023, el economista resaltó que, estas cayeron 2.800 millones de dólares en comparación al 2022.Y en esa misma gestión, salieron del país más de 700 millones de dólares como consecuencia del déficit comercial que registró la economía del país, es decir, que lo que se exportó no abasteció para pagar en dólares lo que se importó.
Haciendo hincapié en el actual estado de la economía nacional, Rodríguez argumentó que, las exportaciones bolivianas han caído 730 millones de dólares, los minerales cayeron 500 millones, los hidrocarburos más de 100 millones, y las exportaciones no tradicionales más de 40 millones de la divisa estadounidense.
“Entre enero y marzo (del 2024), comparativamente al primer trimestre el 2023, que fue un mal año para el comercio exterior, estamos registrando un déficit de 450 millones de dólares. Esta es la situación, este es el diagnóstico. Tenemos problemas en el exterior, y tenemos problemas internos”, señaló.
Ante esto, instó a las autoridades correspondientes, antes del 17 de junio, a gestionar con los sectores en conflicto (transportistas), además de el sector productivo, el de servicios y el comercial para buscar una solución con visión y responsabilidades compartidas hacia adelante, porque de otra forma, los bloqueos con cierre de fronteras ocasionarán a la postre menos ingresos de divisas (dólares), que ahora es lo que más precisa Bolivia, al igual que el normal abastecimiento de diésel.
Graficó además que, solo en el primer trimestre del 2024, las exportaciones del país cayeron en volumen más de 460.000 toneladas.
“Solo en el caso de la soya, en los primeros tres meses del año, hay una disminución de 185.000 toneladas respecto al año pasado. Eso también está golpeando al sector de transporte. Entonces esta es una situación crítica, que hay que saberla manejar, administrar y gestionar para que el conflicto (bloqueo), no perjudique más”, agregó.
El gerente del ibce complementó este argumento sobre la soya, respaldándose en las cifras de Anapo referidas al impacto de la reciente sequía, que traerá como consecuencia que en la presente gestión habrá un faltante de 800.000 toneladas.
“Eso significa menor movimiento en términos de transporte de carga. Significa también un impacto de 300 millones de dólares que no van a recibir los agricultores principalmente, en su gran mayoría, pequeños productores. Pero, además, desde el punto de vista del comercio exterior, de las exportaciones, que la agroindustria soyera tenga menos 800.000 toneladas para trasformar en tortas, harinas, aceites crudos y refinados, que, sumado a la reciente afectación por sequías en el Norte Integrado, solo para el sector soyero, esto representaría un ingreso menor por más de 500 millones de dólares”, detalló.
Fuente: Prensa SCA
Periodista: Luis E. Reyes Ortiz Mérida.
Fecha: 13/06/2024


