CRISIS.- El complejo oleaginoso generador de divisas para el país e indispensable proveedor de insumos a la cadena alimenticia en Bolivia, se encuentra en crisis por las restricciones del Gobierno y la escasez de carburantes
El ex secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Santa Cruz, Luis Alberto Alpire, resaltó los problemas estructurales que persisten en Bolivia a pesar de las grandes inversiones en sectores extractivistas como el gas y la minería. Estos sectores, que han dominado la administración del Movimiento Al Socialismo (MAS) durante los últimos 19 años, no han logrado solucionar las graves carencias en áreas clave como salud, educación y seguridad ciudadana, a pesar de disponer de más de 120 mil millones de dólares en presupuestos anuales.
EL APORTE DEL SECTOR AGROPECUARIO Y AGROINDUSTRIAL
Por otro lado, los sectores agropecuario y agroindustrial han demostrado ser fundamentales para el crecimiento sostenible del país. En 2023, la producción de alimentos alcanzó los 16 millones de toneladas, representando el 77% de la producción nacional. El Complejo Oleaginoso, que incluye productos como torta y harina de soya, así como aceite bruto y refinado, alcanzó exportaciones por más de 2 mil millones de dólares, consolidándose como un motor clave de la economía boliviana.
EL COMPONENTE SOCIAL DEL SECTOR OLEAGINOSO
Uno de los puntos destacados es que el 80% de los productores asociados a la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo) son pequeños productores, lo que refleja un alto componente social y de inclusión. Este dato subraya la relevancia de políticas públicas que apoyen a los pequeños productores y fomenten el crecimiento del sector en su conjunto.
DESAFÍOS Y RESTRICCIONES EN EL MERCADO
Sin embargo, el gobierno nacional enfrenta el reto de implementar políticas que favorezcan la producción de alimentos y el aumento de excedentes para la exportación. La reciente medida de prohibir la exportación de aceite refinado es una política contraproducente, ya que podría fomentar la especulación y el contrabando, afectando tanto la estabilidad del mercado como los ingresos de los productores pequeños.
Es crucial que el gobierno reconsidere sus políticas para evitar que el Complejo Oleaginoso, un sector clave para la economía de Bolivia, se vea afectado por medidas que puedan limitar su potencial de crecimiento y su contribución al desarrollo económico del país.
Fuente: El Mundo
Fecha: 10/12/2024


