CARBURANTES. – Demetrio Pérez, presidente de la CAPPO, denunció que los pequeños productores agropecuarios siguen sufriendo por la escasez de diésel. Criticó las débiles propuestas políticas.
La crisis de los carburantes continúa golpeando con fuerza al sector productivo. Demetrio Pérez, presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores Agropecuarios (CAPPO), denunció que los agricultores siguen viviendo un verdadero viacrucis para abastecerse de diésel, haciendo filas durante días en los surtidores o acudiendo, por necesidad, al mercado negro donde el precio llega hasta los 12 bolivianos por litro.
“La situación es aún más grave en provincias. El productor que realmente trabaja la tierra muchas veces no tiene título agrario, solo contratos. En cambio, otros que no siembran, especulan con el combustible gracias a conexiones o trámites irregulares”, explicó Pérez.
Para enfrentar la especulación, en zonas como San Pedro se han implementado filtros comunitarios para validar si quienes acceden al combustible son verdaderos productores, evitando que especuladores hagan fila y revendan el diésel.
CRÍTICAS A PROPUESTAS POLÍTICAS Y ADVERTENCIA DE CRISIS MAYOR
Durante el reciente debate presidencial, Pérez observó que ningún candidato ofreció una solución concreta y viable al problema de los carburantes. Calificó de “improvisadas” las propuestas que incluyen eliminar la subvención sin claridad o depender exclusivamente de recursos externos.
“No hay una política de Estado. Los discursos son vagos. Mientras tanto, nosotros seguimos como mendigos, rogando cada día por unos litros más de diésel para no paralizar la producción”, reclamó.
Advirtió que, de continuar así, muchos productores se verán obligados a abandonar el campo, generando más desempleo, migración y pobreza urbana. “No estamos pidiendo privilegios, solo condiciones para seguir alimentando al país”, concluyó.
Fuente: EL MUNDO


