El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, aseguró que no existe ningún abuso en el precio de la carne y que está garantizado el abastecimiento para el mercado interno, pese a las recientes advertencias de posibles incrementos de hasta el 15 % en diciembre.
En entrevista con el programa “Así son las cosas”, emitido por Universo 970 AM-Nación Media y canal GEN, el titular del MAG explicó que el sector atraviesa una “situación atípica” por la evolución de los precios y la apertura de nuevos mercados internacionales. “Cuando iniciamos el Gobierno, el precio de la carne estaba en torno a G. 2.500 a 2.700 por kilo de carcasa, y llegó a alcanzar hasta G. 5.200. Actualmente ronda los G. 4.500”, precisó.
Giménez mencionó que la exportación a Israel de carne con hueso, anteriormente limitada a cortes sin hueso, cambió la dinámica del comercio y contribuyó al encarecimiento general del producto, aunque aclaró que no hay escasez y que se mantienen los niveles necesarios para el consumo local.
“No hay abusos con el precio de la carne. Lo que tenemos es un comportamiento coyuntural del mercado, influido por factores externos y por el costo de producción”, afirmó el ministro.
El titular del MAG también destacó que, en el interior del país, los precios suelen ser más bajos al no depender directamente de los frigoríficos. Por eso, insistió en la necesidad de fortalecer los mercados municipales y el circuito corto de comercialización, que conecta directamente a los productores con los consumidores, reduciendo intermediarios y costos.
En cuanto a los estudios realizados, Giménez explicó que un análisis conjunto con la FAO reveló que los precios internacionales de exportación no se trasladan de inmediato al mercado interno cuando suben, pero sí se reflejan rápidamente cuando bajan.
“Son situaciones que debemos transparentar. Cuando los precios suben afuera, la transmisión local es lenta; pero cuando bajan, la reducción se siente enseguida acá”, subrayó.
El ministro reconoció que el aumento de las exportaciones en los últimos años fortaleció la economía nacional y permitió una recuperación del sector ganadero, muy golpeado en la década anterior. “Con este repunte, los productores pueden planificar mejor, retener vientres y aumentar nuevamente la población bovina”, explicó.
El MAG sostiene que el precio actual de la carne refleja el costo real de producción, sin especulación, y que el consumo local está asegurado.
“La carne paraguaya seguirá llegando a la mesa familiar. Nuestro desafío ahora es mejorar la cadena de distribución para que el consumidor final acceda a precios más justos”, concluyó Giménez.
Fuente: ADN DIGITAL


