- El gigante asiático compró 1,8 millones a EEU en la semana.
- No obstante, una amplia oferta global genera cautela entre los operadores.
El mercado de soja cambió bruscamente de ritmo tras un arranque optimista, mostrando una corrección que muchos analistas describen como un clásico escenario de “comprar el rumor y vender la noticia”.
En los últimos tres días, el USDA confirmó ventas por más de 1,58 millones de toneladas de soja estadounidense a China, aunque en el mercado se estima que el total real ya supera los 3 millones de toneladas.
Aun así, la mayoría de los operadores coincide en que, incluso si China termina comprando los 12 millones de toneladas comprometidos para la campaña 2025/26, las proyecciones de exportación del USDA igualmente tendrían que ajustarse a la baja. Eso dejaría a los stocks finales de Estados Unidos en una trayectoria ascendente y cada vez más pesada para los precios.
Al mismo tiempo, la oferta global continúa aumentando. Sudamérica avanza hacia una producción nueva récord, mientras que en Estados Unidos circulan estimaciones preliminares que proyectan entre 3 y 4 millones de acres —aproximadamente 1,2 a 1,6 millones de hectáreas— adicionales de soja para 2026 respecto del 2025.
Si el clima acompaña, la producción de EE.UU. podría superar con comodidad a la demanda, especialmente si el apetito chino por soja estadounidense ya tocó su techo.
En este escenario, la expansión del crush interno en EE.UU. queda como la principal vía para absorber el excedente. Si bien en el largo plazo puede equilibrar el mercado, algunos analistas consideran que todavía es demasiado temprano para que ese efecto se sienta.
China mueve el tablero de la soja: entre rumores de cancelaciones y compras masivas, el mercado pierde sostén
El mercado de soja atravesó una semana con señales encontradas, influido por versiones sobre ajustes en las compras chinas y un contexto técnico que mantiene una presión bajista sobre todo el complejo.
Durante el cierre de la semana pasada, la actividad desde China fue limitada, con rumores de cancelaciones de embarques previamente adquiridos en Argentina, que sería una señal claramente alcista para el precio de la soja en Chicago.
Sin embargo, operadores señalan que la semana pasada China habría adquirido más de 40 cargamentos de soja estadounidense y alrededor de 10 brasileños, además de continuar solicitando ofertas durante la última rueda de la semana según datos de mercado.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Agricultura de China informó una nueva caída en el stock de madres reproductoras de cerdo, apuntando a un proceso de ajuste en su industria porcina, mientras que en los puertos del país se negociaron volúmenes relevantes de harina para entrega inmediata.
En Estados Unidos, el mercado físico mostró comportamientos diferenciados: la soja permaneció firme para la industria procesadora, el Golfo se mantuvo estable y surgieron más ofertas de harina, pero el aceite siguió bajo presión.
En los futuros, los precios de los tres productos del complejo sojero continuaron debilitándose, acompañando un clima de cautela y un sesgo bajista. La energía añadió un factor adicional de presión, con el retroceso del petróleo y el gasoil en medio de expectativas de avances diplomáticos entre Ucrania y Rusia.
China rompe récord histórico de stocks de soja mientras Sudamérica domina el flujo global
Las existencias de soja en los puertos chinos alcanzaron un récord de 10,3 millones de toneladas en la primera semana de noviembre, superando marcas previas y reflejando un fuerte ingreso de mercadería desde Sudamérica. Analistas señalan que la combinación de menor procesamiento interno reciente y un flujo muy elevado de embarques desde Brasil y Argentina explica el incremento.
La abundante oferta mantiene los precios de la harina cerca de sus mínimos y los márgenes industriales en terreno negativo en China, lo que refuerza la idea de que, por ahora, la soja estadounidense no es necesaria para el mercado chino.
Especialistas consultados resaltan que este patrón de abastecimiento no responde únicamente a la guerra comercial, sino que representa una nueva dinámica estructural. Brasil ha enviado 82 millones de toneladas a China este año y Argentina 8 millones, volúmenes significativamente mayores que en 2023.
Según analistas, aún sin tensiones comerciales, China habría seguido comprando mayoritariamente a Sudamérica, lo que implicaría precios FOB más bajos y mejores márgenes tanto para la industria china como para la sudamericana.
Este cambio estructural redefine la competencia entre orígenes y modifica el equilibrio global del comercio de soja.
Las compras de China impulsan el mercado, pero la incertidumbre persiste
A pesar del interés sostenido de China por la soja estadounidense, con 52 cargamentos adquiridos desde la reunión Xi-Trump, el ritmo de compras sigue insuficiente para cumplir con los 12 millones de toneladas comprometidos.
El mercado continúa evaluando los fundamentos mientras observa de cerca los movimientos de los fondos, que han ajustado posiciones tras los recientes aumentos de precios. Los operadores mantienen cautela, esperando más información sobre la demanda, mientras que las condiciones climáticas en Sudamérica y la evolución del mercado financiero, son factores que seguirán determinando la dirección de los precios en el corto y mediano plazo.
La semana arranca con un ánimo generalizado de cautela entre los inversores y los operadores, quienes se mantienen atentos a la publicación del índice de precios al productor (PPI) de Estados Unidos, programada para el martes (25), en medio de la cercanía del feriado de Acción de Gracias el jueves (27) en EE.UU.
La semana pasada, la aversión al riesgo se hizo sentir con fuerza, arrastrando los futuros de materias primas un 1,4% a la baja y reflejando la preocupación por la evolución macroeconómica global.
Fuente: CLARIN


