CORRUPCIÓN . Hasta panificadores que no existían o que no producían el pan de batalla de Bs 0,50 se beneficiaron de la harina subvencionada de Emapa durante años. El viceministro Gustavo Serrano reveló que hasta la manteca subvencionaban, pese a no ser necesaria para el pan de batalla.
El viceministro de Comercio y Logística, Gustavo Serrano, reveló que la harina subvencionada de Emapa llegaba incluso a panificadores fantasmas, es decir panificadores que no existían o que no producían el pan de batalla de Bs 0,50.
Dentro del escándalo de corrupción destapado en la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), el esquema más utilizado era el famoso “compro caro, vendo barato”. Una persona vinculada al sector panificador le vendía harina importada a Emapa por decir a un precio de Bs 300 la bolsa, posteriormente Emapa vendía esa misma harina a Bs 100 a la misma persona que le compró o personas allegadas.
Cuando Emapa vendía esa harina a precio subvencionado, no lo hacía directamente a los panificadores, sino a los dirigentes, quienes luego distribuían a su criterio. Sin panificador quería acceder a esa harina subvencionada, tenía que estar afiliado a esa asociación del dirigente.
Esos panificadores fantasmas que se beneficiaban de la harina subvencionada, revendían el producto en el mercado.
“Esa forma de subsidio ya no va más, ya no siendo cómplices del entramado de corrupción para beneficio de unos cuantos”, expresó Serrano, a tiempo de señalar que bajo el esquema se subvención se ha movido cerca de Bs 1.000 millones.
Otro dato revelado por Serrano es que se conoce que algunos panaderos incluso pagaban entre Bs 10.000 y Bs 20.000 para ser parte del esquema de corrupción.
Por si fuese poco, también se descubrió que otro insumo subvencionado por el Estado era la manteca, algo absurdo según Serrano porque eso no se ocupa para producir pan de batalla.
Algo curioso era que el esquema de subvención era casi de beneficio exclusivo para los paceños, ya que el 80% se destinaba a la ciudad capital de La Paz y El Alto.
Mientras en La Paz durante años han gozado de privilegios como la subvención, en otros departamentos como Santa Cruz los ciudadanos han sido abandonados a su suerte, pagando Bs 1 por un pan y hasta Bs 2 por un pan especial.
Fuente: EL MUNDO


