En el podcast Foro Agropecuario, SCA entrevistó a Alex Justiniano Schwarm, flamante presidente de la FEGASACRUZ, quien delineó los principales desafíos de su gestión con una visión estratégica a diez años.
Tradición ganadera y experiencia productiva
Justiniano, que ejercerá el cargo hasta 2028, calificó su designación como un honor y destacó el legado familiar que lo vincula con la actividad pecuaria desde hace más de seis décadas.
“Estoy casado hace 35 años con Fernanda Mucarzel y tengo dos hijas. Provengo de una familia ganadera, lo que nos permitió formarnos profesionalmente; mi hermano es médico veterinario y yo ingeniero comercial”, señaló.
La actividad productiva de su familia se desarrolla en la provincia Marbán, en el departamento del Beni, desde la década de 1960. Posteriormente, hace más de 20 años, expandieron operaciones hacia Pailón, en Santa Cruz, consolidando un modelo de producción complementario.
“Antes, en el Beni predominaba la cría y recría por las condiciones naturales. Hoy, esa realidad ha evolucionado y su potencial productivo es mayor. Nosotros complementamos con la fase de terminación en Pailón, en una zona altamente productiva”, explicó.
Continuidad institucional y fortalecimiento gremial
Con más de ocho años de trayectoria dentro de la institución y tras haberse desempeñado como vicepresidente en la gestión de Walter Dener Ruiz, Justiniano asumió la presidencia junto a su vicepresidente, Eduardo Cirbián, en un congreso realizado en Mairana, donde la dupla fue elegida por unanimidad.
Durante la campaña, visitaron cerca del 90% de las asociaciones afiliadas, presentando un plan basado en cuatro ejes: nuevos desafíos, continuidad institucional, transferencia de atribuciones y fortalecimiento gremial.
Meta: duplicar la producción cárnica
Uno de los principales objetivos de su gestión es ambicioso: duplicar la producción nacional de carne bovina en los próximos diez años, pasando de 350.000 a 700.000 toneladas anuales, con una tasa de faeneo estimada entre el 20% y 23%.
En paralelo, el dirigente subrayó la necesidad de generar seguridad jurídica para el sector, planteando la revisión del requisito de la Función Económica Social (FES), que —según indicó— constituye una particularidad del marco normativo boliviano frente a otros países de la región.
Exportaciones con abastecimiento garantizado
Justiniano enfatizó que el crecimiento de las exportaciones no comprometerá el abastecimiento interno.
“Se exportan únicamente los excedentes, por lo que el mercado nacional está garantizado”, afirmó.
En este contexto, destacó el avance en la apertura de nuevos mercados, entre ellos Chile, con el que se ultiman protocolos sanitarios. Asimismo, adelantó gestiones para la exportación de genética bovina (embriones y semen) hacia países como México, El Salvador, República Dominicana y Panamá, en el marco de encuentros internacionales de la Organización Mundial de Sanidad Animal.
Sanidad y sostenibilidad productiva
Respecto al censo ganadero impulsado en la gestión anterior, Justiniano valoró su impacto en el acceso a financiamiento para productores, permitiendo inversiones en ganado e insumos.
No obstante, remarcó que el eje central seguirá siendo la sanidad animal, con el objetivo de consolidar a Bolivia como país libre de fiebre aftosa sin vacunación.
“El desafío ahora es sostener ese estatus mediante programas de vigilancia y control. La sanidad es clave para garantizar la competitividad del sector”, sostuvo.
Mercado, precios y rol municipal
El presidente de FEGASACRUZ explicó que el precio de la carne responde a la dinámica de oferta y demanda, donde el productor es un tomador de precios.
Advirtió, sin embargo, que las variaciones en el precio del ganado no siempre se reflejan en el consumidor final, por lo que instó a las autoridades municipales a reforzar los controles sanitarios y de comercialización en mercados locales.
Infraestructura: clave para la competitividad
Otro de los ejes estratégicos será la mejora de la infraestructura vial para optimizar la logística del sector.
“Necesitamos caminos transitables todo el año. En época de lluvias, la salida del producto se ve limitada, y en época seca hay sobreoferta. Una mejor infraestructura permitirá estabilidad en la oferta”, explicó.
En ese sentido, planteó la necesidad de impulsar una normativa que permita la participación del sector privado en la construcción y mantenimiento de vías.
Mayor eficiencia productiva
Finalmente, Justiniano instó a los productores a mejorar sus indicadores productivos, especialmente en tasas de preñez, destete y peso de carcasa.
“El objetivo es elevar el peso promedio de la carcasa, que hoy ronda los 207 kilos, a 257 kilos en los próximos diez años, alineándonos con estándares internacionales”, concluyó.
Fuente: SCA


