El Gobierno saludó el pedido cobista, pero demanda levantar todos los bloqueos. Lanzó así una convocatoria a partir de las 09:00 de hoy. En el trópico de Cochabamba sectores radicales anuncian rechazo anticipado al diálogo
Al inicio del día 48 del conflicto que paraliza gran parte del occidente del país, crece la presión de distintos sectores para lograr el desbloqueo definitivo de las rutas del eje troncal de Bolivia. Productores, transportistas, centrales obreras departamentales, cooperativistas mineros y empresarios demandan la restitución plena de la transitabilidad, mientras aumenta la desesperación de los conductores atrapados en los bloqueos, muchos de ellos sin alimentos ni asistencia.
En ese contexto, la Central Obrera Boliviana (COB) conminó” al Gobierno a “pacificar y recuperar el país de forma inmediata” y presentó un pliego con ocho exigencias. Entre sus planteamientos figuran la liberación de dirigentes acusados y detenidos por delitos vinculados al terrorismo, la revisión previa de leyes y decretos y la prohibición de créditos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En respuesta, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, saludó la iniciativa cobista, pero le pidió instruir de inmediato el levantamiento de todos los bloqueos para atender la emergencia sanitaria y de abastecimiento. Además, convocó a la COB a instalar una mesa de diálogo desde las 09:00 de hoy, en la Casa Grande del Pueblo.
“Le pedimos que, de manera inmediata, instruya que se creen las condiciones para atender la emergencia sanitaria que han provocado, para que podamos tener alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles en las ciudades. No hay nada que justifique que el pueblo boliviano esté de rehén”, afirmó anoche el vocero.
Gálvez señaló que el diálogo permitirá atender demandas de la organización sindical, pero también discutir garantías para que la población no vuelva a ser sometida a un conflicto tan prolongado. “Esto no puede pasar en democracia”, remarcó el portavoz presidencial.
Poco antes, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) demandaron acciones para habilitar las rutas en un escenario golpeado por los bloqueos.
Los empresarios alertaron sobre el cierre de pequeñas empresas, la pérdida de inversiones, el incumplimiento de contratos y la paralización de actividades productivas. En los úlimos días decenas de restaurantes y hoteles cerraron sus puertas en La Paz, El Alto y Sucre. Por eso, para el sector privado, la prioridad es una sola: desbloquear definitivamente las rutas y garantizar la transitabilidad irrestricta como un derecho de todos los sectores del país.
A este pedido se sumaron al menos cinco centrales obreras departamentales; las de Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca, Beni y Tarija. Estas organizaciones, junto con sectores campesinos y cooperativistas mineros de Potosí, se desmarcaron de los bloqueos y pidieron pacificar el país de una vez por todas. Lo hicieron en medio de pedidos de ayuda de la población. Eso sí, desde el Chapare anunciaron que no buscarán el diálogo.
En medio de esa presión social y económica, el presidente Rodrigo Paz buscó acercamientos con distintos sectores y autoridades regionales que ya estaban desmarcadas del conflicto. Ayer sostuvo una reunión con la COD de Santa Cruz. Afirmó que la única vía para resolver el conflicto es el diálogo con los sectores que tienen reivindicaciones legítimas, pero diferenció esas demandas de las acciones promovidas por grupos con una “actitud política”. A estos últimos les pidió deponer la presión.
Mientras tanto, centenares de conductores del transporte pesado permanecen retenidos desde hace más de 40 días en distintos puntos de bloqueo, entre ellos Tambo Quemado, en la frontera con Chile; Desaguadero, en la frontera con Perú; además de Confital, Caracollo, Sica Sica, San Julián y otras regiones.
Transportistas denunciaron que la ayuda humanitaria no llega a todos los afectados y pidieron que los bloqueos sean levantados. Algunos afirmaron que se encuentran a la deriva, sin alimentos suficientes ni asistencia médica.
El conflicto mantiene bajo presión al Gobierno, a los sectores movilizados y a una población cada vez más afectada. Ayer en La Paz, hubo peleas y tensiones para adquirir pollo a Bs 18. Hubo denuncias contra revendedores.
Fuente: El Deber


