China vuelve por soja de EE.UU. y alarma la lenta venta de la cosecha argentina

Las compras chinas sostienen al mercado global, pero en Argentina solo el 23% de la soja tiene precio y preocupa la falta de ventas.
China reactivó sus compras de soja estadounidense en los últimos días, mientras que en Argentina apenas el 23% de la producción ya cosechada tiene precio fijado. El dato, conocido este 22 de junio, genera preocupación en el mercado porque refleja el fuerte freno en la comercialización local en un contexto internacional donde el clima en Estados Unidos y la demanda asiática vuelven a marcar el rumbo de los precios agrícolas.

El mercado internacional de granos atraviesa una etapa de señales mixtas. Por un lado, las excelentes condiciones climáticas en Estados Unidos alimentan expectativas de una cosecha récord de soja y maíz. Por otro, la reaparición de China como compradora de soja estadounidense aporta un factor de sostén para los precios.

Durante los últimos días se reportaron compras por 132.000 toneladas de soja estadounidense, a las que se sumaron otras 120.000 toneladas con destino no especificado, operaciones que el mercado vincula con la demanda del gigante asiático.

Para Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, estos movimientos muestran que la demanda sigue activa.

«La demanda está mostrando señales interesantes. Aparecen compras desde China y eso aporta soporte al mercado», explicó el especialista.

A esto se agrega una noticia clave para el complejo oleaginoso mundial: Indonesia elevará desde julio el corte obligatorio de biodiésel al 50% (B50), una medida que podría incrementar significativamente la demanda global de aceite de soja.

Sin embargo, las compras chinas todavía no alcanzan para revertir la tendencia general. Según Romano, el factor más importante para el mercado continúa siendo el clima estadounidense. Las condiciones para los cultivos son actualmente muy favorables y coinciden con las proyecciones del USDA, que espera rendimientos excepcionalmente altos tanto para maíz como para soja.

«Hoy el clima en Estados Unidos es el principal factor que mira el mercado», afirmó Romano.

Si estas condiciones se mantienen durante las próximas semanas, la expectativa de una cosecha abundante podría seguir ejerciendo presión bajista sobre las cotizaciones internacionales.

Mientras el mercado global sigue de cerca cada pronóstico climático, en Argentina la atención está puesta en otro dato que genera inquietud. La cosecha de soja ya alcanza el 97,2% del área sembrada, aunque todavía persisten retrasos en algunas regiones de Buenos Aires afectadas por excesos hídricos.

Sin embargo, el dato más relevante pasa por la comercialización.

Apenas el 23% de la producción tiene precio fijado, un nivel extremadamente bajo para esta época del año.

La cifra se ubica 24 puntos porcentuales por debajo del mismo período de 2025 y refleja la cautela de los productores frente a los valores actuales del mercado. Incluso si se suman las operaciones realizadas bajo la modalidad «a fijar», la originación apenas alcanza el 38% de la producción total.

«Los productores frenaron fuertemente las ventas tras la baja de precios», señaló Romano.

La situación no se limita a la soja.

En el mercado de maíz también se observa una desaceleración importante de los negocios. A nivel internacional, Estados Unidos presenta un escenario muy favorable para el cereal. Actualmente, el 68% de los cultivos se encuentra en condición buena a excelente, mientras continúan las compras desde países asiáticos como Taiwán.

Sin embargo, en Argentina la cosecha avanza con lentitud.

Hasta el momento solo se recolectó el 48% del área implantada, afectada por lluvias y elevados niveles de humedad en varias zonas productivas.

Las ventas también muestran una marcada desaceleración. Los negocios con precio cayeron a apenas 363.000 toneladas en la última semana, muy por debajo de los niveles habituales para esta época del año.

En trigo, el escenario presenta algunos matices diferentes. Mientras avanza la cosecha en el hemisferio norte y las abundantes existencias mundiales limitan las subas de precios, los productores argentinos observan una oportunidad en los costos.

La siembra ya cubre cerca del 58% del área prevista, con importantes avances en las regiones del norte del país. Al mismo tiempo, el precio internacional de la urea cayó desde niveles cercanos a US$950 hasta valores de entre US$650 y US$700 por tonelada, mejorando la ecuación para quienes buscan reforzar la fertilización de sus lotes.

La primera será la evolución del clima en Estados Unidos, que definirá el potencial productivo de la nueva campaña. La segunda será la continuidad de las compras de China, que vuelve a convertirse en un jugador decisivo para la soja mundial.

Y la tercera estará vinculada con la posible llegada de un evento El Niño hacia finales de año, una situación que podría favorecer la producción sudamericana. Sin embargo, el contexto global continúa mostrando un importante volumen de existencias de granos, mientras que el fortalecimiento del dólar y la volatilidad financiera internacional agregan incertidumbre.

Con la cosecha prácticamente terminada y una comercialización que avanza a un ritmo inusualmente lento, el mercado argentino enfrenta un escenario de expectativa. La demanda internacional vuelve a mostrar señales positivas gracias a China, pero los productores argentinos siguen sin encontrar incentivos suficientes para desprenderse de su mercadería.

La gran incógnita es cuánto tiempo podrá sostenerse esta estrategia en un contexto donde el clima estadounidense y la oferta global continúan condicionando el futuro de los precios.

https://www.agrolatam.com/mercados/china-compra-soja-eeuu-argentina-lenta-comercializacion/

Volver arriba