El mercado de la soja en Chicago atraviesa una etapa de consolidación luego del fuerte repunte registrado en las últimas semanas. Si bien la mejora de las perspectivas climáticas en Estados Unidos generó una toma de ganancias que llevó a los futuros a retroceder desde sus máximos recientes, los fundamentos continúan ofreciendo un panorama constructivo para los próximos meses.
La atención de los operadores sigue centrada en la evolución del clima estadounidense. Las lluvias previstas para agosto reducen parte de la denominada «prima climática» incorporada en los precios, aunque el cultivo todavía transita una etapa crítica para la definición de los rindes. Las últimas evaluaciones del USDA mostraron un leve descenso en la condición de los lotes, con el 63 por ciento de la superficie calificada entre buena y excelente, un nivel que continúa siendo sólido, al lunes pasado 27 de julio.
Al mismo tiempo, la demanda interna de Estados Unidos continúa siendo uno de los principales pilares del mercado. La industria de molienda de soja mantiene niveles históricamente elevados, impulsada por el crecimiento de la producción de diésel renovable y biodiésel, una tendencia que podría intensificarse durante septiembre, octubre y noviembre en EE.UU. Este consumo doméstico en EE.UU. representa un importante sostén para los precios, independientemente de las oscilaciones del mercado exportador.
En el plano internacional, la oferta mundial continúa siendo abundante gracias al retorno pleno de Argentina al mercado y a las perspectivas de exportaciones récord desde Brasil. Lejos de representar únicamente un factor bajista, esta amplia disponibilidad garantiza un flujo comercial fluido y sostiene el abastecimiento global, reduciendo riesgos para la industria procesadora y los países importadores.
China mantiene una estrategia de compras oportunistas, adquiriendo mercadería cuando aparecen oportunidades favorables de precio. Las recientes compras de soja estadounidense, junto con operaciones realizadas por otros importadores como México, demostraron que la demanda continúa activa. Además, el mercado permanece atento a una posible reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping hacia fines de septiembre, un evento que podría abrir nuevas oportunidades para el comercio agrícola entre ambas potencias.
Desde el punto de vista técnico, la reciente corrección en Chicago aparece como un movimiento saludable luego de la fuerte recuperación observada durante julio. Los futuros encontraron una importante resistencia en la zona de 12,40-12,60 dólares por bushel, nivel donde aparecieron ventas comerciales y toma de ganancias. Sin embargo, mientras el mercado conserve valores cercanos o superiores a los 11,90 dólares, la estructura alcista de mediano plazo continúa vigente.
Los analistas consideran que existe una sólida zona de soporte entre 11,30 y 11,70 dólares por bushel, lo que limita el riesgo de bajas más profundas y mantiene abiertas las posibilidades de nuevos avances si reaparecen factores de apoyo, como una demanda más activa, ajustes productivos o novedades positivas en materia comercial.
En este contexto, el mercado podría desarrollar una etapa de mayor volatilidad durante los próximos tres o cuatro meses, pero dentro de un rango compatible con un escenario constructivo. Muchos operadores consideran probable que los futuros de noviembre se mantengan entre 11,40 y 12,60 dólares por bushel durante el período septiembre-octubre en Chicago (CME), con posibilidades de extender las subas si los fundamentos continúan fortaleciéndose.
En síntesis, el mercado de la soja mantiene un balance favorable. La fortaleza de la molienda estadounidense, una demanda internacional que sigue presente, la expectativa de avances en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China y una estructura técnica todavía positiva conforman un escenario que invita al optimismo moderado para el cierre de la campaña y el inicio del último trimestre del año.
China impulsa un escenario más favorable
El mercado de la soja muestra un tono más positivo gracias al renovado interés de China, donde operadores estiman compras cercanas a 12 millones de toneladas durante septiembre y otros 10 millones de toneladas hasta fin de año. En las últimas semanas, el país asiático adquirió unos 2,8 millones de toneladas según fuentes de mercado, concentrando las operaciones para embarques de septiembre y octubre y fortaleciendo la demanda en plena cosecha estadounidense.
China volvió a realizar compras de soja estadounidense tras la subasta de reservas internas, adquiriendo alrededor de doce (12) cargamentos con embarque para octubre desde el noroeste del Pacífico (PNW), mientras que el USDA confirmó una nueva venta de 252.000 toneladas de soja de la nueva campaña a destinos no revelados informados el viernes 31 de julio. La actividad comercial también mostró demanda de harina de soja por parte de Honduras y Malasia, compras de aceite de palma y aceite de soja por parte de India, y nuevas registraciones de exportación de harina y aceite desde Argentina.
Agosto será un mes decisivo para el llenado de vainas, por lo que la evolución de las precipitaciones y las temperaturas seguirá siendo clave para definir el potencial de rendimiento. Los modelos climáticos mantienen la posibilidad de calor y sequía sobre sectores del oeste del Medio Oeste, mientras que las regiones orientales continuarían recibiendo mejores aportes de humedad, configurando un escenario productivo muy heterogéneo.
Otro elemento de apoyo es la mejora de los márgenes de procesamiento en Estados Unidos, que continúan muy por encima de los niveles del año pasado y favorecen una fuerte demanda de la industria. Paralelamente, el mercado continúa atento a los datos de molienda de Estados Unidos, donde se espera que el procesamiento de soja durante junio alcance 5,93 millones de toneladas, reflejando una sólida demanda por parte de la industria.
En conjunto, el regreso de las compras chinas, la solidez del mercado físico y la rentabilidad del sector procesador conforman un escenario constructivo que podría sostener los precios internacionales de la soja durante los próximos meses.
El mercado mantiene fundamentos equilibrados, con una demanda que continúa mostrando dinamismo y un clima que todavía puede modificar las expectativas productivas en Estados Unidos. En este contexto, se espera una elevada volatilidad durante agosto, por lo que resulta recomendable seguir de cerca la evolución meteorológica, los nuevos negocios de exportación y los próximos informes del USDA antes de tomar decisiones comerciales relevantes.
Clima y datos clave definirán el rumbo de los granos
La semana se presenta decisiva para los mercados agrícolas. La mejora del clima en Estados Unidos y el regreso de las ventas de los fondos de inversión presionan a los precios, mientras el mercado sigue de cerca las tensiones geopolíticas y espera el informe de empleo estadounidense y el WASDE del 12 de agosto. En este contexto, agosto será un mes determinante, especialmente para la soja, ya que las condiciones climáticas durante las próximas semanas serán claves para definir el potencial productivo de la campaña en EE.UU. y la dirección de los precios.
Fuente: Clarín


