Las importaciones chinas crecieron un 17,5% en el primer semestre de 2026, superando los límites globales fijados por Beijing. Mientras Australia ya agotó su cupo y Brasil roza el límite, la Argentina mantiene un ritmo de envíos equilibrado.
El mercado internacional de la carne vacuna se encuentra en la antesala de un reordenamiento estratégico. Según el último informe semanal elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a través del ROSGAN, las importaciones chinas alcanzaron 1,53 millones de toneladas en el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento del 17,5% respecto al mismo período del año previo. No obstante, este dinamismo colisiona de forma directa con el límite global de importaciones fijado por las autoridades del gigante asiático bajo el sistema de salvaguardias.
Para este año, el cupo total habilitado por Beijing asciende a 2,69 millones de toneladas, cifra que se ubica un 4% por debajo de los 2,80 millones efectivamente importados en 2025. El fuerte desfasaje entre las compras efectivas y la cuota anual anticipa dos escenarios hacia la segunda mitad de 2026: una marcada desaceleración en las compras chinas o un agotamiento anticipado del cupo con presión al alza sobre los precios internacionales.

La situación de los principales proveedores: Brasil y Australia al límite
La ejecución de las cuotas asignadas muestra marcadas disparidades según el origen:
- Australia: Con una asignación anual de 205.000 toneladas, completó la totalidad de su cupo durante los primeros seis meses.
- Brasil: Dispone de una cuota de 1.106.000 toneladas y al cierre del primer semestre ya había ejecutado 872.214 toneladas, alcanzando un 80% de utilización y activando una alerta oficial por parte del gobierno chino.
- Argentina: Presenta un ritmo de exportación más equilibrado respecto a su cuota de 511.000 toneladas anuales, habiendo enviado 239.500 toneladas en los primeros seis meses (+12% interanual).
- Otros competidores: Uruguay, Nueva Zelanda y Estados Unidos se ubican por debajo del nivel esperado de utilización, destacándose el caso estadounidense con operaciones prácticamente nulas hacia ese destino.

Suba de precios y maniobras por el exceso de fletes
Ante el inminente agotamiento de las cuotas para los principales exportadores, los valores promedio pagados por China mostraron un importante repunte. En junio, el precio promedio de la mercadería importada alcanzó los USD 6.809 por tonelada, acumulando una suba superior al 30% en comparación con el mismo mes de 2025. A su vez, los valores FOB negociados desde puertos argentinos registraron mejoras de entre USD 200 y USD 300 por tonelada en las últimas semanas.
La preocupación principal se traslada ahora al plano logístico. Debido a que los fletes marítimos desde Brasil demoran aproximadamente 45 días y a que entre mayo y junio se despacharon más de 238.000 toneladas, se prevé que una gran parte de los envíos realizados en julio arribe a las aduanas chinas con el cupo completamente agotado.
Frente a esta encrucijada, Brasil evalúa gestionar la habilitación de depósitos aduaneros en puertos chinos para diferir el ingreso formal de la mercadería hasta la apertura del próximo año. En paralelo, trascendió que Brasil negocia con Uruguay un posible canje de cuotas por 100.000 toneladas hacia el mercado chino, ofreciendo a cambio participación en el cupo brasileño con la Unión Europea. De concretarse, estas negociaciones podrían sentar un precedente histórico e instaurar un nuevo esquema de comercio global en un mercado ganadero fuertemente regulado.
Fuente: Dataportuaria


