Desde el 19 de agosto, un control automático bloqueará a los animales que no hayan cumplido el período de espera tras recibir medicamentos veterinarios.
Uruguay pondrá en marcha este miércoles 19 de agosto de 2026 un nuevo control automático que impedirá enviar a faena bovinos que todavía estén dentro del período de espera de un medicamento veterinario. La medida del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), instrumentada mediante el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), busca reducir el riesgo de residuos en la carne y reforzar las garantías sanitarias de un producto estratégico para las exportaciones uruguayas.
El cambio incorpora la información sanitaria directamente al proceso previo a la faena. El sistema cruzará los tratamientos veterinarios declarados con la identificación individual de los bovinos y, si detecta que todavía no transcurrió el plazo obligatorio, bloqueará automáticamente la documentación necesaria para enviarlos al frigorífico.
Hasta ahora, el cumplimiento de estos períodos dependía de los registros y controles sanitarios correspondientes. La nueva herramienta suma una barrera digital preventiva aprovechando uno de los principales activos de la ganadería uruguaya: la trazabilidad individual de sus animales.
La restricción será específica. No quedará bloqueado todo el establecimiento ni toda la tropa por la situación de un solo bovino. El sistema actuará únicamente sobre el animal identificado que todavía tenga vigente el tiempo de espera.
Un bovino medicado podrá moverse, pero no entrar al frigorífico
El mecanismo utilizará los tratamientos registrados en los Despachos de Tropa Digital (DTD), Controles Oficiales de Tropa Digital (COTD) y Permisos Especiales. Con esos datos, el SNIG determinará la aptitud sanitaria de cada animal antes de autorizar su destino a faena.
Cuando exista una restricción vigente, el bovino no podrá incorporarse a un certificado sanitario ni a una Guía de Propiedad y Tránsito cuyo destino sea un establecimiento de faena.
Eso no significa que el animal quede inmovilizado. Podrá trasladarse hacia otros destinos permitidos. Lo que estará temporalmente prohibido será su ingreso al circuito de faena mientras persista el período establecido para el medicamento aplicado.
Una vez cumplido el plazo completo, la restricción desaparecerá automáticamente y el animal recuperará su habilitación para ser enviado al frigorífico, siempre que reúna las restantes condiciones sanitarias exigidas.
El tiempo de espera existe para asegurar que los residuos de sustancias farmacológicamente activas presentes en los tejidos se encuentren por debajo de los Límites Máximos de Residuos (LMR) admitidos. Cada medicamento establece un período determinado que debe respetarse entre su última administración y la faena.
El incumplimiento puede tener consecuencias que exceden al establecimiento involucrado. La detección de residuos por encima de los niveles autorizados representa un problema de inocuidad y puede afectar las condiciones comerciales exigidas por mercados compradores de carne.
Por eso, la incorporación del bloqueo automático también tiene una lectura económica. Uruguay utiliza la trazabilidad y los controles sanitarios como parte de las garantías que acompañan a su carne en los mercados internacionales, donde el cumplimiento de requisitos de inocuidad resulta fundamental para mantener habilitaciones y compradores.
Un simulador permitirá saber antes de cargar qué animales están habilitados
El cambio también modifica la planificación cotidiana del productor. Para evitar descubrir una restricción cuando la tropa ya está preparada, el SNIG incorporará un simulador de aptitud sanitaria.
La herramienta permitirá consultar previamente qué animales están habilitados para faena y cuáles permanecen alcanzados por un período de espera. De esta manera, el productor podrá separar los bovinos antes de iniciar la certificación y organizar el transporte.
Esto puede evitar problemas operativos, especialmente cuando se preparan tropas numerosas. Detectar anticipadamente que uno o varios animales todavía están restringidos permite reorganizar la carga sin detener el procedimiento documental del resto.
El MGAP aclaró, sin embargo, que el control digital no reemplaza la responsabilidad del productor, el tenedor de los animales ni el veterinario. El sistema solamente puede actuar sobre los tratamientos cuya información se encuentre disponible en sus registros.
Los demás medicamentos administrados en los establecimientos deberán continuar anotándose y controlándose mediante la Planilla de Control Sanitario, de acuerdo con la normativa vigente.
También seguirá siendo responsabilidad de quienes intervienen en la producción respetar las dosis indicadas, condiciones de utilización, correcta identificación de los animales tratados y totalidad del período de espera.
La medida incorpora así una nueva capa de control antes de que el bovino llegue al frigorífico. Desde el 19 de agosto, si el sistema sabe que un animal todavía tiene vigente el período de espera de un medicamento, directamente no permitirá documentarlo para faena.
Para una ganadería fuertemente orientada al mercado internacional, el objetivo trasciende el control de un tratamiento individual: utilizar la información disponible para detectar el riesgo antes de que llegue a la cadena alimentaria y reforzar las garantías sanitarias asociadas a la carne uruguaya.
Fuente: AgroLatam


