El Servicio Agrícola Exterior (FAS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé, a través de su oficina en Buenos Aires, que Paraguay exporte 460.000 toneladas de carne de vacuno en equivalente de peso en canal (CWE) en 2027, una de las cinco cifras más altas de la serie histórica. Según el informe ‘Livestock and Products Annual’ (PA2026-0004), fechado el 11 de septiembre de 2026, el incremento se apoya en el aumento de la producción nacional, que crecerá más rápido que el consumo interno y ampliará el volumen disponible para la exportación.
Producción y faena
La producción de carne de vacuno se estima en 620.000 toneladas CWE en 2027, la segunda cifra más alta de la serie histórica, con un repunte moderado tanto de la faena como del peso medio de la canal. La faena bovina ascenderá a 2,4 millones de cabezas, 50.000 más que en 2026, aunque su crecimiento seguirá limitado por el reducido tamaño del rebaño nacional.
El peso medio de la canal aumentará unos tres kilogramos por cabeza en 2027, tras el incremento de 14 kilogramos —casi un 6 %— registrado en 2026, impulsado por sistemas de alimentación más eficientes y por precios del ternero relativamente más altos que los del ganado terminado, lo que alarga los periodos de recría y engorde.
El rebaño se sitúa en 12,8 millones de cabezas en 2026, su nivel más bajo en 15 años, frente a una media de 14 millones entre 2014 y 2021. La prolongada sequía registrada entre 2020 y mediados de 2025 redujo la disponibilidad de forraje y obligó a comercializar un volumen de hembras superior al habitual, lo que ha reducido de forma especialmente marcada el número de terneros.
La mejora de las precipitaciones desde mayo de 2025 y la solidez de la demanda internacional han impulsado la reconstrucción del rebaño, favorecida por los elevados precios tanto de terneros como de animales terminados. El proceso se encuentra, no obstante, en una fase inicial, condicionado por el endeudamiento acumulado por los ganaderos durante los años de sequía. Las tasas de destete, tradicionalmente del 48 %-50 %, podrían haber alcanzado el 52 % en 2026, frente al 62 %-63 % o más que registran los ganaderos más avanzados.
Engorde a corral y matadero
Paraguay cuenta con algo más de 200 corrales de engorde (feedlots), con capacidad conjunta de entre 350.000 y 400.000 cabezas; entre el 30 % y el 40 % operan de forma compartida y el resto son de propiedad privada de los ganaderos. Las principales empresas cárnicas amplían su participación directa en el engorde para asegurar el suministro y controlar el peso y la calidad del ganado entregado a sus plantas; dos cooperativas de colonias menonitas mantienen una integración prácticamente vertical, desde la cría hasta el sacrificio. El uso de promotores de crecimiento está prohibido en el país.
El país dispone de 35 mataderos, 13 de ellos habilitados para exportar a los mercados más exigentes, que concentraron el 85 % del sacrificio total en 2025. El mayor grupo, de capital brasileño, opera tres plantas y representó el 38 % del sacrificio de exportación en el primer semestre de 2026; las cooperativas menonitas, con otras tres plantas, sumaron el 30 %. El sector ha registrado inversiones recientes, con dos nuevas plantas de gran tamaño, otra en construcción y una reabierta bajo nueva propiedad, junto con mejoras en capacidad de frío y deshuesado. Desde mediados de 2025, sin embargo, el encarecimiento del ganado por encima de los precios de exportación presiona los márgenes de las plantas exportadoras.
Sanidad y trazabilidad
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reconoce a Paraguay como país libre de fiebre aftosa con vacunación y de riesgo insignificante de encefalopatía espongiforme bovina (EEB); las garrapatas y las enfermedades que transmiten constituyen el principal desafío sanitario. Tras la decisión de Brasil de suspender la vacunación antiaftosa en 2024, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal y Vegetal (Senacsa) plantea una transición gradual hacia el estatus libre sin vacunación, opción que buena parte del sector ganadero considera un riesgo innecesario dado el acceso ya existente a los principales mercados importadores.
En materia de trazabilidad, el país dispone del sistema Sigor (1998); del sistema voluntario individual Sitrap (2004), orientado a las exportaciones a la Unión Europea (UE), y, desde finales de 2023 y con carácter obligatorio en virtud de la Ley 7221, del Sistema de Identificación Animal (SIAP), que ya cubre algo más del 30 % del rebaño nacional.
Comercio exterior
Las exportaciones de carne de vacuno totalizaron 164.000 toneladas en peso producto entre enero y julio de 2026, un 23 % menos que en el mismo periodo de 2025, aunque el sector prevé una recuperación parcial en los meses restantes que limitaría la caída interanual al 8 % al cierre del ejercicio. La apreciación del guaraní frente al dólar, del 25 % en 16 meses, ha reducido de forma significativa los márgenes de los exportadores pese a los precios FOB récord: el precio medio de exportación se situó en 5.951 euros (6.890 dólares) por tonelada entre enero y julio de 2026, frente a 5.135 euros (5.945 dólares) de media en 2025.
La carne de vacuno congelada deshuesada, principal producto exportado, sumó 92.000 toneladas entre enero y julio de 2026, un 32 % menos interanual. Estados Unidos fue el principal destino, con 30.000 toneladas (+46 %), seguido de Taiwán, con 21.000 toneladas (-24 %); Israel, con 17.700 toneladas (+11 %), y Canadá, con 8.600 toneladas (+45 %). Las exportaciones de carne enfriada deshuesada alcanzaron 68.000 toneladas (-8 %), con Chile como principal comprador (47.400 toneladas; -19 %), seguido de Israel (7.600 toneladas; +116 %), Brasil (6.300 toneladas; -23 %) y Uruguay (3.400 toneladas; +74 %).
Chile seguirá siendo el mayor mercado en 2027, aunque su participación continuará reduciéndose ante el avance de Estados Unidos e Israel y la fuerte competencia de la carne de vacuno brasileña; el país importa sobre todo surtidos completos de carne enfriada deshuesada de novillos y vaquillonas de menos de 30 meses. Israel podría convertirse en el segundo destino si se mantienen los precios actuales, con importaciones centradas en cortes delanteros kosher, congelados y enfriados, procedentes en su mayoría de toros jóvenes.
Estados Unidos ocuparía el tercer puesto por volumen en 2027. Paraguay exporta dentro del contingente arancelario de 52.000 toneladas reservado a países sin cuota individual, con un arancel de 38 euros (44 dólares) por tonelada, aunque Brasil copa buena parte de ese cupo a comienzos de cada año; los exportadores paraguayos calculan haber colocado entre 8.000 y 10.000 toneladas adicionales dentro de la cuota de «otros países» en 2026, y prevén un volumen similar en 2027. El Gobierno estadounidense ha anunciado además un contingente temporal libre de arancel de 300.000 toneladas de recortes magros para uso industrial, con envíos entre septiembre y noviembre; Paraguay estima poder colocar entre 5.000 y 10.000 toneladas, si bien se prevé que Brasil absorba la mayor parte del cupo por su mayor competitividad en precio.
Senacsa continúa gestionando la apertura de nuevos mercados: México podría habilitar sus importaciones a finales de 2026, Turquía en un plazo próximo, y prosiguen las negociaciones con Perú y Singapur.
Importaciones y consumo interno
Las importaciones de carne de vacuno se prevén en 20.000 toneladas en 2027, sin cambios respecto a 2026 y un 17 % por debajo de 2025, en un contexto de precios de importación al alza —un 70 % más caros los cortes enfriados y un 20 % los congelados y con hueso, en los siete primeros meses de 2026 respecto a igual periodo de 2025—. Brasil concentra entre el 85 % y el 90 % del total importado, y se esperan mayores volúmenes de costilla enfriada, el corte más consumido en el país, ante el diferencial de precios: la colita de cuadril se exporta a Chile a unos 6.910 euros (8.000 dólares) por tonelada, mientras en el mercado interno se paga casi un 50 % más.
El consumo interno se prevé en 180.000 toneladas CWE en 2027, un 3 % más que en 2026, sostenido por un crecimiento del producto interior bruto cercano al 4 % en ambos años y por la propia apreciación del guaraní, que abarata relativamente la carne de vacuno para el consumidor pese a duplicar el precio del cerdo y triplicar el de las aves; muchos consumidores optan por cortes más económicos antes que reducir su consumo. En la última década, el consumo per cápita de aves ha pasado de 10 a 40 kilogramos, y el de cerdo, de 3 a 12 kilogramos.
Fuente: Eurocarne


