La eliminación de la subvención del diésel fue una medida necesaria para sincerar la economía del país, según el presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Osvaldo Barriga.
“Lo del dólar era necesario, lo del diésel es necesario. ¿O queremos seguir viviendo en un país donde estemos haciendo cola 345 días para poder obtener diésel y gasolina? Eso no puede suceder”, afirmó.
El 19 de septiembre, el presidente Rodrigo Paz anunció la eliminación de la subvención al diésel y que, desde ahora, se comercializará de acuerdo con el precio internacional vigente en el mercado.
Para aminorar los efectos en la población, se dispusieron medidas de apoyo para las familias y los sectores productivos, como el Bono PEPE II, créditos preferenciales para transportistas de carga pesada y la eliminación de los impuestos de importación para bienes destinados a actividades productivas, entre otros.
“A todos nos va a doler (la subida del precio del diésel). Cuando sucedan este tipo de ajustes, tendremos que ajustarnos los cinturones, pero es lo más seguro para que, de ahí en adelante, resurja nuestra economía de una manera saludable”, afirmó Barriga.
El sector productivo privado, ratificó, genera empleo e inversión y quiere invertir en el país, aunque eso solo será posible cuando se garantice el abastecimiento de combustible.
El presidente de la Caneb espera que, en el caso de la gasolina, ocurra una decisión similar a la del diésel, como parte de las soluciones que se requieren en Bolivia para alcanzar una economía saludable.
Recordó que en ninguno de los países de la región se tiene combustible subvencionado y consideró que esa práctica no debe continuar en Bolivia.
Fuente: ABI


