La misión ganadera de la Cámara de Comercio de Bolívar, en la que participó Fedegán durante Expo Prado 2026, en ese país, permitió conocer de cerca una transformación de su modelo: aumentar la productividad mediante la terminación a corral sin abandonar el pastoreo que distingue a su carne en los mercados internacionales.
“Uruguay Natural” no es un simple eslogan. La ganadería uruguaya está estrechamente ligada a los pastizales naturales, uno de los atributos que el Instituto Nacional de Carnes (INAC) identifica como diferenciadores de sus carnes.
A ese reconocimiento se suma el Programa de Carne Natural Certificada del Uruguay (PCNCU), que desde 2005 cuenta con un protocolo para bovinos criados a cielo abierto, bajo pastoreo, durante todo el año.
Ese atributo enfrenta ahora un nuevo desafío: Uruguay quiere producir más kilos de carne y acelerar la terminación de sus animales, mientras amplía el uso de corrales de engorde.
José Castillo, secretario técnico de Fedegán para Bolívar, identificó esa discusión durante la misión. La agenda incluyó sistemas productivos, tecnologías, experiencias del mercado ganadero uruguayo y visitas a establecimientos de engorde a corral. “Ellos tienen una imagen ante el mundo que se llama ‘Uruguay Natural’. Su carne a pastoreo, así como la de nosotros”, explicó Castillo.
Según Castillo, los productores uruguayos siguen de cerca a Brasil, Argentina, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia, países que consideran referentes en producción y comercio cárnico.
Avanza el corral
El engorde a corral gana participación en la ganadería uruguaya. De acuerdo con el INAC, en 2025 se faenaron 459.570 bovinos provenientes de corrales de engorde: el 19,1 % de toda la faena del país y con un crecimiento de 22,5 % frente a 2024.
Las cifras confirman el peso que ya tienen los corrales en la producción de carne uruguaya. Además, los novillos terminados bajo este esquema alcanzaron 288,5 kilos en cuarta balanza.
Ese indicador ayuda a entender por qué los productores ven en el feedlot una herramienta para mejorar la terminación y sumar kilos por animal.
Castillo observó esa combinación en el terreno. “Ellos lo están haciendo en la última etapa. O sea, alimentado a pastoreo y finalizado en los corrales de corte”, señaló José Castillo.
La estrategia busca acelerar el proceso sin abandonar el sistema que construyó la reputación internacional de “Uruguay Natural”. De hecho, el propio INAC plantea que pastoreo y terminación intensiva no necesariamente son modelos opuestos, sino herramientas que pueden complementarse para aumentar la producción y la tasa de extracción.
El reto colombiano
Para Castillo, la lección de Uruguay no consiste en copiar su sistema, pues las condiciones productivas son distintas, sino en identificar qué prácticas pueden adaptarse. “Las condiciones agroecológicas de allá de Uruguay son totalmente diferentes a las de acá. Pero sí podemos coger el sistema de producción y adaptarlo a las condiciones que tenemos acá”, sostuvo Castillo.
La experiencia deja abierta una discusión para la ganadería colombiana: ¿cómo aumentar la producción y la eficiencia sin perder los atributos que diferencian a una carne en el mercado?.
En Uruguay, esa búsqueda ya combina pastoreo, trazabilidad, eficiencia reproductiva y una terminación intensiva que gana terreno.
El desafío ahora es definir hasta dónde puede avanzar el corral sin desdibujar aquello que convirtió a “Uruguay Natural” en uno de los principales atributos de su carne.
Fuente: contextoganadero


