Ola de calor azota San José de Chiquitos: incendios periféricos, crisis de agua y un sorpresivo granizo marcan la jornada

Cuando la situación alcanzaba su punto más crítico, el clima dio un giro inesperado: una intensa, pero breve precipitación acompañada de granizo cayó sobre el municipio

Un ambiente sofocante con temperaturas extremas de hasta 44 °C desencadenó una jornada crítica en San José de Chiquitos. Debido a lo extremo del clima, se reactivaron focos de fuego en la zona periférica y se disparó el consumo de agua potable. Tras horas de arduo trabajo por parte de los bomberos y asistencia municipal a los barrios desabastecidos, una breve e inusual lluvia acompañada de granizo trajo consigo el ansiado alivio a la población y ayudó a aplacar las llamas.

Las altas temperaturas no solo sofocaron a los habitantes, sino que afectaron directamente el rendimiento de los pozos de extracción de agua potable. Ante el incremento sustancial en la demanda del servicio, la cooperativa local se vio al límite de su capacidad operativa, lo que obligó al Gobierno Autónomo Municipal a desplegar camiones cisterna para abastecer a los barrios periféricos más desatendidos y vulnerables.

En paralelo a la emergencia hídrica, el calor extremo activó violentos incendios en las zonas urbano-rurales del municipio. La emergencia requirió el despliegue coordinado y el esfuerzo conjunto de las brigadas de bomberos Abayoy, la Unidad Urbana de Bomberos Rescate (UUBR), personal técnico municipal y efectivos militares del Regimiento de Infantería 13 «Montes», quienes trabajaron arduamente para evitar que el fuego se propagara hacia las viviendas circundantes.

Cuando la situación alcanzaba su punto más crítico, el clima dio un giro inesperado: una intensa, pero breve precipitación acompañada de granizo cayó sobre el municipio. Aunque duró escasos minutos, el fenómeno meteorológico logró descender la temperatura ambiente y fue determinante para terminar de sofocar los focos de incendio, brindando un respiro a los equipos de emergencia y a las familias de la zona.

Fuente: El Deber

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