Paraguay mantiene su reclamo de recibir el 25% de las cuotas comerciales previstas para el Mercosur en su acuerdo con la Unión Europea, ante la falta de consenso entre los cuatro socios sobre cómo distribuirlas. El debate afecta productos estratégicos como carne bovina, pollo, arroz y miel y definirá cuánto del nuevo acceso preferencial europeo podrá aprovechar efectivamente la producción paraguaya.
¿Qué está reclamando Paraguay dentro del acuerdo Mercosur-UE?
El reclamo paraguayo no apunta a modificar las cuotas que la Unión Europea (UE) negoció con el Mercosur, sino a definir cómo se distribuirán internamente determinados contingentes comerciales entre Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.
La posición defendida por el Gobierno paraguayo es una distribución equitativa del 25%. El planteamiento cuenta con el respaldo de representantes de sectores productivos vinculados con carne, azúcar, alcohol, arroz, avicultura, cereales y oleaginosas, según informó oficialmente el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE).
El canciller Rubén Ramírez Lezcano volvió a defender esa postura esta semana y sostuvo que Paraguay no busca un tratamiento especial, sino una participación acorde con su condición de socio del bloque.
El problema es que los cuatro Estados partes todavía no alcanzaron un acuerdo sobre la metodología para distribuir las cuotas. Cancillería ya había reconocido oficialmente esa falta de consenso el 18 de agosto, señalando que existen distintas propuestas planteadas por los países miembros.
¿Qué son las cuotas y por qué importan para Paraguay?
Las cuotas funcionan como una puerta de acceso preferencial con capacidad limitada. Para determinados productos considerados sensibles, la Unión Europea no abre completamente su mercado, sino que establece un volumen específico que puede ingresar con un arancel reducido o directamente sin arancel, dependiendo del producto.
Uno de los ejemplos más importantes es la carne bovina. El acuerdo permitirá al Mercosur exportar 99.000 toneladas al mercado europeo con un arancel del 7,5%. De ese volumen, 55% corresponderá a carne fresca o refrigerada y 45% a carne congelada.
Para la carne aviar, la UE habilitará una cuota de 180.000 toneladas anuales sin arancel, que será introducida gradualmente durante cinco años. También habrá 60.000 toneladas de arroz y 45.000 toneladas de miel con acceso libre de aranceles, igualmente mediante una implementación progresiva.
El acuerdo contempla además condiciones específicas para otros rubros. En azúcar, por ejemplo, existe una particularidad favorable para Paraguay: se acordó una cuota exclusiva de 10.000 toneladas de azúcar de caña paraguaya libre de arancel, que no depende del reparto de una cuota común entre los cuatro socios.
¿Significa el 25% que Paraguay recibirá una cuarta parte de todas las cuotas?
No necesariamente. El 25% es la posición negociadora paraguaya para la distribución equitativa de las cuotas que deben repartirse dentro del Mercosur, no una asignación que ya esté garantizada por el acuerdo con la Unión Europea.
La distinción es importante porque algunas concesiones tienen condiciones particulares o asignaciones específicas. El caso del azúcar paraguayo demuestra que no todos los productos funcionan bajo exactamente el mismo mecanismo.
En los contingentes que sí deben distribuirse entre los socios, el tamaño de la participación tiene consecuencias económicas concretas. Si se aplicara matemáticamente un reparto de una cuarta parte sobre determinados cupos generales, el volumen disponible para Paraguay sería sustancial. Sin embargo, mientras los países no acuerden la metodología, esos cálculos siguen siendo únicamente referencias y no cuotas paraguayas oficialmente asignadas.
Por eso, el debate que mantiene Paraguay ocurre principalmente dentro del Mercosur. La Unión Europea ya estableció los volúmenes generales de acceso preferencial para distintos productos; ahora los socios sudamericanos deben resolver cómo administrar y distribuir parte de esas oportunidades.
¿Por qué Paraguay sostiene que debería recibir el 25%?
El argumento del Gobierno se apoya en la condición de Paraguay como uno de los cuatro Estados partes fundadores que actualmente integran plenamente el Mercosur, y plantea que las oportunidades comerciales negociadas por el bloque deberían distribuirse de manera equitativa.
Ramírez Lezcano ha presentado esa posición como un reclamo de igualdad entre socios y no como una solicitud de concesiones extraordinarias. El sector privado paraguayo acompañó formalmente la propuesta del 25% durante las conversaciones mantenidas con Cancillería.
Pero una distribución igualitaria no es la única metodología posible. Precisamente, la existencia de distintas propuestas explica por qué el bloque todavía no cerró el reparto. Factores como producción, capacidad exportadora, antecedentes comerciales o participación histórica en determinados mercados pueden formar parte de las discusiones sobre cómo administrar contingentes comunes.
La posición paraguaya busca evitar que el tamaño relativo de las economías determine por sí solo el acceso a las nuevas oportunidades. Brasil y Argentina poseen escalas productivas considerablemente superiores, mientras Paraguay busca preservar una participación que le permita aprovechar comercialmente el acuerdo como socio del bloque.
¿Cuánto representan realmente las cuotas abiertas por Europa?
Aunque los volúmenes pueden ser relevantes para determinados sectores exportadores, las cuotas fueron diseñadas por la Unión Europea precisamente para limitar el impacto sobre sus productores agrícolas.
Las 99.000 toneladas de carne bovina representan alrededor del 1,5% de la producción europea, según la Comisión Europea. En pollo, las 180.000 toneladas equivalen aproximadamente al 1,3% de la producción de la UE.
La Comisión también estableció mecanismos de salvaguardia que pueden utilizarse frente a aumentos de importaciones que provoquen o amenacen con provocar daños graves a sectores europeos. Los productos provenientes del Mercosur deberán, además, cumplir las normas sanitarias y fitosanitarias vigentes en la UE.
Esto explica parte de la complejidad política del acuerdo. Para el Mercosur, las cuotas representan nuevas posibilidades de acceso a uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo. Para Europa, funcionan al mismo tiempo como un mecanismo para abrir el comercio sin liberalizar completamente sectores agrícolas considerados sensibles.
¿Qué sectores paraguayos tienen más interés en el reparto?
El debate involucra directamente a varios de los principales sectores exportadores paraguayos. En las conversaciones convocadas por Cancillería participaron la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), el Centro Azucarero y Alcoholero Paraguayo (CAAP), la Cámara Paraguaya de Exportadores de Arroz (Caparroz) y la Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar), entre otros gremios.
La participación empresarial refleja que el resultado de la negociación no será solamente diplomático. Determinará cuánto producto podrá ingresar bajo condiciones preferenciales y, por tanto, qué empresas y cadenas productivas tendrán posibilidades reales de utilizar las ventajas negociadas.
El Gobierno también trasladó parte de esa responsabilidad al sector privado. Ramírez Lezcano pidió a las empresas paraguayas profundizar sus vínculos con importadores europeos, mientras ofreció acompañamiento estatal para facilitar esos contactos.
¿Qué falta para que Paraguay conozca cuánto podrá exportar?
El primer desafío es alcanzar un consenso entre Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay sobre la distribución y administración de los contingentes comunes. Hasta ahora, Cancillería paraguaya reconoce que ese acuerdo no fue alcanzado.
La discusión ocurre además mientras Paraguay mantiene contactos políticos con la Unión Europea para avanzar en la implementación del acuerdo. En septiembre, Ramírez Lezcano abordó el proceso con el comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maroš Šefčovič, y posteriormente con la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas.
Para Paraguay, por tanto, la firma y aplicación del acuerdo representan solo una parte de la ecuación. La magnitud real de algunas oportunidades comerciales dependerá también de lo que el país consiga negociar dentro del propio Mercosur.
El reclamo del 25% busca asegurar que Paraguay no quede relegado frente al peso productivo de sus socios mayores. El resultado determinará cuánto del acceso preferencial negociado con Europa podrá convertirse efectivamente en espacio para carne, pollo, arroz, miel y otros productos paraguayos.
Fuente: independiente


