Mayor consumo interno de maíz y desafíos logísticos inciden en las exportaciones paraguayas

El crecimiento de la demanda interna para la producción de etanol y la alimentación animal, sumado a las limitaciones de infraestructura para el transporte de granos hacia Brasil, incide en la dinámica exportadora del maíz paraguayo. Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), señaló que el consumo interno supera actualmente los 3 millones de toneladas y podría seguir aumentando con la entrada en operación de nuevas plantas industriales.

Entre enero y setiembre, los envíos de maíz registraron una caída interanual del 24,0% en valor, con ingresos de USD 292,4 millones, mientras que el volumen exportado totalizó 1.689,4 toneladas, una reducción del 26,6% frente al mismo periodo de 2025. En entrevista con nuestro medio, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), señaló que la menor salida de maíz al mercado internacional está vinculada a un cambio en la demanda, con una mayor absorción del grano por parte de las industrias locales. 

“El consumo interno viene de la mano de una creciente industrialización para la producción de etanol y del mayor uso del maíz en la alimentación animal, tanto para la producción de carne aviar y porcina como para la preparación de raciones destinadas al ganado vacuno, la lechería y la producción de carne bovina. Ese es el principal motivo”, explicó.

Pastore señaló que actualmente existen plantas de etanol en construcción que podrían comenzar a operar durante 2027 y que con la incorporación contribuiría a ampliar la demanda industrial del cereal, aunque el impacto dependerá de la capacidad de procesamiento de cada instalación y de los volúmenes que requieran para operar.

“Hoy nosotros estimamos en aproximadamente un poco más de 3 millones de toneladas el consumo interno. Creemos que eso podrá ir creciendo en el tiempo”, señaló Pastore.

A este escenario de menor exportación del cereal y mayor demanda nacional se suman las dificultades logísticas que enfrenta el comercio de granos en los pasos fronterizos con Brasil, principal destino del maíz paraguayo que concentra el 78% de los envíos. Según Hugo Pastore, el tránsito de camiones por el Puente de la Amistad continúa condicionado por las limitaciones de capacidad, especialmente durante los periodos de mayor movimiento, mientras que el Puente de la Integración aún no está habilitado para el paso habitual de camiones cargados.

El representante sostuvo que es necesario aprovechar la infraestructura disponible para descongestionar los cruces existentes y facilitar el transporte de mercancías. En ese sentido, el sector plantea habilitar al menos parcialmente el Puente de la Integración para el paso de camiones de carga, aunque reconoció que existen dificultades operativas, entre ellas el tránsito que debería atravesar la ciudad de Presidente Franco.

“En temporadas altas, la capacidad de exportación se limita por problemas de infraestructura. El Puente de la Amistad trabaja al límite de su capacidad y estamos reclamando que se pueda utilizar el Puente de la Integración, aunque sea de manera parcial, con camiones de carga”, explicó.

Como alternativa, también se refirió al crecimiento del flujo de camiones en el cruce de Puerto Indio–Santa Elena y a la disponibilidad de una nueva balsa de mayor capacidad para el transporte de cargas. No obstante, advirtió que las restricciones no se limitan a Paraguay, sino que también existen dificultades de infraestructura del lado brasileño.

En este contexto Pastore mencionó que la coordinación entre las instituciones involucradas en los procedimientos fronterizos constituye otro desafío para mejorar la operativa. Tras reuniones bilaterales realizadas esta semana, las recomendaciones serán remitidas a las autoridades de ambos países para avanzar en planes de trabajo orientados a agilizar el tránsito comercial.

“En la dinámica operativa del cruce intervienen muchas instituciones, como Aduanas, la ANNP, el Senave, la Policía y la Patrulla Caminera, además de importadores, exportadores, despachantes y empresas de transporte. Todos funcionan como los engranajes de un motor: deben trabajar coordinadamente, porque si uno no funciona bien, afecta al resto del sistema”, finalizó.

Fuente: Marketdata

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