Acuerdo Mercosur–UE: oportunidades para carne, azúcar y biocombustibles, pero con salvaguardas que generan dudas

El sábado 17 de enero se firmará en Asunción el histórico acuerdo Mercosur–Unión Europea, una asociación estratégica que integrará un mercado de 800 millones de personas, con un PIB equivalente a una cuarta parte del producto mundial y un comercio bilateral de USD 100.000 millones.

El viceministro de Comercio, Rodrigo Maluff, destacó que el acuerdo beneficiará a sectores como la carne, azúcar, biocombustibles y servicios, y que además se vincula con el plan 2X, cuyo objetivo es duplicar la economía para 2035 impulsando las exportaciones y las inversiones.

No obstante, desde el sector privado, la Capeco expresó reparos ante las salvaguardas europeas que podrían limitar el alcance del acuerdo, especialmente para el sector agropecuario, y advirtió que el impacto final dependerá de eventuales ajustes.

El sábado 17 de enero Paraguay será sede de la firma del histórico acuerdo entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), que se llevará adelante en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay.

La asociación estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea implica la integración de un mercado de 800 millones de habitantes, con un PIB conjunto equivalente a una cuarta parte del PIB mundial y una corriente comercial total que asciende a aproximadamente USD 100.000 millones.

Los vínculos económicos y comerciales se verán fortalecidos con el aumento de las exportaciones a la UE, así como la creación de un ambiente propicio para la atracción de inversiones, que impactará positivamente en el desarrollo socioeconómico de los países integrantes de ambos bloques.

En concreto, para países como Paraguay, el acuerdo representa acceso preferencial a uno de los mercados más grandes y de mayor poder adquisitivo del mundo, oportunidades para diversificar exportaciones y atraer inversiones, aunque también implica desafíos de adaptación para sectores menos competitivos y mayores exigencias en normas y controles

En este sentido, el viceministro de Comercio del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Rodrigo Maluff, resaltó qué el hecho de que este acuerdo se firme en Asunción refuerza la imagen país, ya que refleja lo que Paraguay ha logrado en los últimos años: consolidarse como un centro de diálogo, gestión e integración en el Mercosur y en el mundo. 

Por otro lado, sostuvo que el acuerdo con la Unión Europea contribuirá al plan de crecimiento de Paraguay denominado 2X, el cual consiste en duplicar la economía nacional a través del fomento a la exportación y las inversiones. 

“Este acuerdo con la Unión Europea nos acerca más a los mercados más importantes dentro del plan que son los mercados europeos justamente. No son solo esos mercados, pero son de los mercados más importantes para los 27 productos que hemos definido estratégicos para los próximos 10 años desde el Ministerio de Industria y Comercio”, detalló. 

En esta línea agregó que en productos tradicionales como la carne bovina, Paraguay pasaría de tener un cupo de 1.000 toneladas de cuota Hilton a un cupo de 25.000 toneladas, “queremos quedarnos con el 25% del cupo de 100.000 toneladas que va a ser otorgado al Mercosur”.

En este punto explicó que esto será una negociación interna que se tendrá con los países miembros del Mercosur y que de lograrse significará 25 veces más de potencial en lo que es carne bovina a Europa, “el mayor mercado importador y de mejor valor». 

Maluff también explicó que esta mayor cuota para el país también podría darse en la carne de cerdo, de una cuota especial de 1.500 toneladas, y también en azúcar orgánica. 

Según mencionó el Viceministro, los biocombustibles, en especial el biodiésel, también es otro producto en el cual el país podría verse beneficiado con 50.000 toneladas métricas. 

“Estamos muy contentos porque el mercado que se abre, es un mercado que va a unir 7.000 millones de personas (…), un comercio con menos tarifas, más fluido y un comercio que no va a ser solamente de bienes, sino de servicios”.

El subsecretario recordó que el movimiento total de bienes y servicios está por encima de los USD 100.000 millones al año entre importación y exportación Mercosur – Unión Europea y que en lo que es bienes está por encima o cerca de los USD 50.000 millones.

“Por lo tanto, ese es un mercado que nos interesa de sobremanera seguir trabajando. Tenemos una alta competitividad a nivel regional en lo que es la prestación de servicios para el mundo. Así que es la otra arista que vamos a empujar desde el Ministerio de Comercio y Comercio”,  indicó.

No obstante, el viceministro reconoció que el acuerdo exige mayor competitividad y productos de calidad, aunque destacó que Paraguay ya viene trabajando en ello, dado que actualmente exporta carne, azúcar y servicios a Europa.

“Es cuestión de que el mercado paraguayo encuentre la receta económica que le dé un flujo positivo y, por lo tanto, se adapten las empresas privadas, tomen decisiones más cercanas a generar productos aprobados por el mercado europeo como ya estamos haciendo en varios casos”. 

El viceministro Maluff señaló que, con inversión y cooperación, Paraguay puede seguir mejorando su logística e infraestructura para reducir costos y facilitar el acceso de sus productos al mercado europeo. 

En ese sentido, destacó la importancia de mantener la eficiencia logística y elevar la calidad, remarcando que el país ya exporta varios productos a Europa y que cumplir con las normativas del consumidor europeo permite hacer negocios competitivos desde Paraguay. 

Añadió que al menos tres productos se beneficiarán de manera directa con este plan y expresó confianza en que la celulosa, como producto estrella, también se verá favorecida, fortaleciendo la posición del país para avanzar hacia la meta de duplicar la economía al 2035.

SECTOR AGROEXPORTADOR

Por su parte, Hugo Pastore, Director Ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), recordó que desde el gremio venían acompañando el proceso de las negociaciones y estaban de acuerdo con el texto que se había acordado a finales del 2024. 

No obstante, explicó que a fines de diciembre de 2025, un día antes de la firma prevista en Foz de Iguazú, la Unión Europea dio a conocer ciertas salvaguardas vinculadas al sector agropecuario, lo que generó cuestionamientos, ya que, según señaló, estas medidas terminan limitando parte de los beneficios del acuerdo, en una lógica que equivale a otorgar concesiones por un lado y restringirlas por otro.

Explicó que estas medidas están vinculadas al porcentaje de participación de mercado que puedan alcanzar, principalmente, los productos alimenticios provenientes del Mercosur dentro del mercado de la Unión Europea, así como a eventuales variaciones de precios. 

En ese sentido, señaló que no existe acuerdo con este tipo de actuaciones unilaterales, ya que no fueron consultadas ni dialogadas entre las partes, y advirtió que, si bien el objetivo de un acuerdo comercial es impulsar el crecimiento de los negocios, estas salvaguardas terminan imponiendo un techo muy bajo al potencial de expansión del Mercosur en el mercado europeo.

Recordó que los gremios habían emitido un comunicado oficial, el cual fue remitido a la Cancillería Nacional. Al respecto, destacó la apertura y el buen trato permanente por parte de la institución, así como el trabajo realizado durante el extenso proceso de negociación, lo que explica que el texto acordado en 2024 haya contado con el respaldo del sector, al incorporar reivindicaciones planteadas desde Paraguay.

Asimismo, indicó que desde el Poder Ejecutivo se les aseguró que no se avanzará en ninguna decisión que vaya en contra de los intereses del sector productivo. No obstante, recordó que el acuerdo aún debe atravesar el proceso de aprobación parlamentaria, tanto en los países del Mercosur como en la Unión Europea.

donde ya se han manifestado posturas claras de algunos Estados miembros, como Francia, Hungría, Polonia e Irlanda, mientras que Italia, que se había opuesto en diciembre, finalmente expresó su apoyo en enero, por lo que el desenlace quedará sujeto a la discusión legislativa en ambas regiones.

Señaló que las salvaguardas imponen un techo muy bajo al potencial de exportación, al punto de que actualmente Paraguay prácticamente no exporta soja en grano a la Unión Europea, aunque sí se mantienen envíos de harina de soja. 

En ese contexto, advirtió que la situación se ve agravada por la resolución 1115, que establece exigencias operativas para determinados productos, entre ellos la soja y sus derivados, con limitaciones significativas y requisitos de cumplimiento muy complejo, como la segregación física del producto, una exigencia que, según sostuvo, carece de sentido práctico y ha sido cuestionada en reiteradas ocasiones ante autoridades europeas, tanto en Paraguay como en Bruselas. 

“Pero lastimosamente ese es un punto en el cual no hay hasta el momento por lo menos no hubo flexibilización por parte de ellos y va a dificultar mucho realmente poder comercializar con la Unión Europea más allá de tal vez cierta regiones muy puntuales donde o instalaciones muy puntuales donde se tenga la posibilidad de hacer esa segregación física”, explicó.

No obstante, afirmó que hasta el momento no se han observado señales de flexibilización, lo que podría dificultar seriamente la comercialización con la Unión Europea, salvo en regiones o instalaciones muy específicas que cuenten con la capacidad de cumplir dichas condiciones.

Indicó que el tiempo será determinante para evaluar si existen incentivos de precios que justifiquen el cumplimiento de las condiciones impuestas por la Unión Europea, de modo que las empresas puedan decidir si resulta conveniente adaptarse a esas exigencias. 

No obstante, aclaró que en el escenario actual no se vislumbran señales de un crecimiento significativo, por lo que cualquier cambio dependerá de cómo evolucionen las condiciones del mercado y las reglas aplicables. ”En las condiciones de hoy en día realmente no vemos que pueda haber un crecimiento demasiado importante”, reiteró.

Fuente: MARKETDATA

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