APPIBOL presenta el cultivo intensivo de pitahaya en Agro Vidas 2026

El cultivo intensivo de pitahaya, conocida internacionalmente como la fruta del dragón, destacó entre las propuestas del sector de parcelas demostrativas de Agro Vidas 2026. La presentación estuvo a cargo de la Asociación de Productores de Pitahaya Bolivia (APPIBOL), que trabaja en el desarrollo de este rubro frutícola en el país.

Durante una entrevista realizada en el campo ferial, Marcelo Sáenz, productor y miembro de APPIBOL, compartió los avances técnicos en la adaptación de variedades, los rendimientos proyectados y las oportunidades comerciales de este cultivo en Bolivia.

Siete años de trabajo y selección de variedades

APPIBOL cumple siete años de trabajo en el país, periodo en el que se ha dedicado a evaluar y seleccionar variedades con potencial de adaptación a las condiciones edafoclimáticas del departamento de Santa Cruz.

Según explicó Sáenz, después de aproximadamente ocho años de pruebas de adaptabilidad y productividad en campo, la asociación consolidó la selección de seis variedades de alto rendimiento. Entre las mencionadas se encuentran Boreal Red, Red Taiwan, Violet y Golden Isis.

Cultivo intensivo y proyecciones de rendimiento

La parcela demostrativa presentada en Agro Vidas 2026 permitió mostrar un sistema de manejo intensivo que busca aumentar la densidad de plantas por hectárea y elevar los volúmenes de producción.

Entre los parámetros técnicos descritos por Sáenz figuran una densidad aproximada de 60.000 plantas por hectárea, con una distancia de 20 centímetros entre plantas y de tres metros entre hileras. Bajo este esquema, el rendimiento estimado se sitúa entre 50 y 60 toneladas de fruta por hectárea.

El calendario de producción se extiende de diciembre a mayo, periodo en el que, según la información proporcionada, pueden realizarse hasta ocho cosechas consecutivas durante la temporada.

Sáenz señaló que estos niveles de productividad representan una oportunidad para fortalecer el desarrollo de la pitahaya en Bolivia y competir con países sudamericanos que cuentan con experiencia en este rubro, como Colombia, Perú y Brasil.

Rentabilidad y comercialización

Aunque la implementación del sistema intensivo requiere una inversión inicial en esquejes, postes de soporte, cableado e instalación, Sáenz sostuvo que la productividad esperada permitiría recuperar el capital invertido a partir del segundo año de producción.

Actualmente, la comercialización de fruta fresca se concentra en el eje troncal del país, con Santa Cruz de la Sierra como uno de los principales mercados de preferencia y consumo, según lo señalado durante la entrevista.

Valor agregado y proyección comercial

Además de promover la producción y venta de fruta fresca, APPIBOL busca explorar alternativas de industrialización que permitan generar valor agregado. En Agro Vidas 2026, la asociación presentó una cerveza artesanal elaborada a base de pitahaya, propuesta que llamó la atención de los visitantes.

La experiencia expuesta por APPIBOL muestra las posibilidades de diversificación de la fruticultura nacional, tanto mediante sistemas intensivos de producción como a través del desarrollo de productos procesados.

Fuente: SCA

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