Llueve en gran parte del país, con acumulados que superan los 100 milímetros en el norte de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el centro de Córdoba, en gran parte de la región agrícola núcleo. El sistema frontal, que avanza de sur a norte, deja tormentas de variada intensidad e impulsa allí la campaña agrícola, aunque no se descartan problemas de encharcamientos para lotes implantados o de enfermedades en el trigo. Sin embargo, en el centro oeste bonaerense, donde los productores afrontan inundaciones, crece la preocupación por nuevas lluvias.
Según los especialistas, las precipitaciones llegaron en un momento clave para el trigo, que atraviesa su etapa de espigazón y llenado de granos. También permitirán avanzar con la siembra de soja y aliviar el estrés de los maíces tempranos, en pleno crecimiento. Detrás de estas precipitaciones se espera el ingreso de una masa de aire frío, lo que mantiene encendida el alerta por posibles heladas en buena parte de la región pampeana.
En diálogo con LA NACION, Florencia Poeta, de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), señaló que en la región núcleo las lluvias fueron “muy buenas y bastante generalizadas, con acumulados de entre 60 y 100 milímetros, bien repartidos”. De acuerdo con los registros de la entidad, hasta las 9 de la mañana de hoy se informaban los siguientes valores: Guatimozín, 110 mm; Pergamino, 100 mm; Rojas, 72 mm; General Pinto, 68 mm; Chacabuco, 66 mm; y Canals, 66 mm.
Fuente: FLIP


