El INE iniciará en septiembre el operativo, que se extenderá hasta diciembre en los nueve departamentos. Unos 8.000 funcionarios participarán en el levantamiento y los resultados completos estarán disponibles entre ocho y 14 meses después.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) iniciará en septiembre el levantamiento del Censo Agropecuario, un operativo que se desarrollará de manera escalonada hasta diciembre en los nueve departamentos del país. Los resultados completos estarán disponibles entre ocho y 14 meses después de concluido el trabajo de campo.
“En el procesamiento de este tipo de censos, real y de una manera muy cuidando la calidad técnica que se requiere, está alrededor de entre 8 y 14 meses”, explicó Telmo Arce, coordinador del Censo Agropecuario, al señalar que el procesamiento de la información requiere un trabajo amplio y especializado.
El operativo se realizará 13 años después del último Censo Agropecuario, efectuado en 2013, y busca actualizar la información sobre la realidad productiva y rural del país. El levantamiento permitirá construir una “radiografía” del sector, con información recopilada comunidad por comunidad y productor por productor.
La boleta censal contempla 17 secciones y 170 preguntas sobre actividades agrícolas y pecuarias, además de aspectos relacionados con tecnología, maquinaria y equipamiento. El operativo llegará a los nueve departamentos y cubrirá 344 unidades territoriales municipales.
Para el trabajo de campo, el INE prevé movilizar alrededor de 8.000 personas, entre ellas unos 7.000 empadronadores y jefes de brigada. El levantamiento tendrá una duración de 45 días en cada municipio y se concentrará principalmente en el área rural.
La institución aclaró que la información recopilada no generará antecedentes legales sobre la propiedad de tierras, ni será utilizada para el cobro de impuestos o la actualización del catastro. Los datos serán anonimizados y estarán destinados a la elaboración de políticas públicas relacionadas con el desarrollo agropecuario, la seguridad alimentaria y la tecnificación del área rural.
Fuente: El Deber


