A medida que el aumento de las lluvias hace posible que haya pastizales y campos de maíz en áreas que alguna vez fueron desiertos, el mayor importador de carne de res del mundo se está volviendo más autosuficiente al expandir sus rebaños nacionales.
Una pastora llevando a sus vacas a pastar en pastizales de montaña de la provincia de Hebei, en el norte de China.Credit…Gilles Sabrié para The New York Time
Tongliao, que por mucho tiempo fue una zona de arena, grava y camellos en la franja oriental del desierto de Gobi, se ha transformado en una exuberante pradera surcada por hileras de álamos, y en el corazón de la creciente industria ganadera de China.
En las últimas décadas, esta prefectura administrativa en la región china de Mongolia Interior ha convertido una extensión árida del tamaño de Maryland en campos de maíz, pasto o bosques. Grandes extensiones del norte de China se han vuelto significativamente más húmedas desde la década de 1990 debido al cambio climático, según el Centro Nacional del Clima del gobierno chino.
Hoy, algunas zonas de Tongliao se parecen más a las famosas zonas de cría de ganado en Montana o la Pampa argentina. El pasto y el maíz se cosechan del desierto recuperado y se usan para alimentar a las vacas junto con maíz y tallos de maíz en las granjas locales. El rebaño nacional de ganado de carne de China se ha expandido en un tercio desde 2018 a casi 90 millones, incluidas casi cuatro millones de cabezas en el anteriormente árido Tongliao.
“La situación ahora se ha invertido: la arena está retrocediendo, el verdor se está expandiendo”, dijo Shen Zhixin, un ingeniero sénior de silvicultura y pastizales en el oeste de Tongliao.
Fuente: NYTimes


