Cisterneros abren mesa técnica con YPFB y Gobierno para destrabar deuda y definir nuevos fletes

Las reuniones comenzaron este domingo y se extenderán hasta el jueves. El sector suspendió el paro nacional previsto para este lunes mientras se busca una salida a los pagos pendientes y a la actualización de las tarifas de transporte

Con el paro nacional que debía comenzar este lunes en suspenso, el sector cisternero inició este domingo las mesas técnicas con autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y del Gobierno, en un proceso de diálogo que se extenderá hasta el jueves 27 de agosto.

El objetivo central es encontrar soluciones a dos de las principales demandas del transporte de combustibles: la regularización de las deudas que la estatal petrolera mantiene con las empresas del sector y la nivelación de los fletes por el traslado de carburantes.

El dirigente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky, explicó que la primera jornada tuvo un carácter principalmente organizativo, con la definición de los participantes y de los temas que serán desarrollados durante la semana.

Se determinó quiénes van a participar. Desde el Gobierno estarán presentes técnicos del área energética y del Ministerio de Economía”, señaló Kosky, al explicar que el trabajo busca avanzar sobre una agenda técnica antes de llegar a definiciones.

De acuerdo con el acta suscrita entre el Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y los representantes del transporte de combustibles líquidos, las reuniones comenzaron este domingo a las 09:00 en instalaciones de la Vicepresidencia Nacional de Operaciones de YPFB y tienen como plazo el jueves 27 para alcanzar acuerdos.

Uno de los primeros asuntos que será analizado es el impacto de la merma de combustible en la facturación de las empresas transportistas. Posteriormente, las mesas ingresarán a los dos asuntos considerados estructurales por el sector: el pago de las obligaciones pendientes y la actualización de las tarifas de los fletes.

La situación financiera se convirtió en el principal detonante de la amenaza de paro. Días atrás, los cisterneros denunciaron que YPFB acumulaba obligaciones por varios meses, principalmente desde marzo, y advirtieron que la falta de pagos dificultaba la continuidad de sus operaciones.

Sin embargo, tras la reunión del sábado entre el sector, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco; el presidente de YPFB, Sebastián Daroca; y otras autoridades, se acordó suspender la medida de presión. El Gobierno comprometió la regularización de los pagos contractuales mediante una planificación y estableció que el proceso comenzará a partir del viernes 28 de agosto.

Kosky confirmó que el acuerdo permitió dejar en pausa el paro nacional que estaba previsto para este lunes y remarcó que el sector aguardará los resultados de las mesas antes de definir nuevas acciones.

El segundo gran eje será la nivelación de los fletes, una demanda que ya había sido planteada en anteriores reuniones con YPFB. En julio, la estatal y los cisterneros habían acordado continuar con mesas de trabajo para analizar el incremento de las tarifas, además de asuntos relacionados con facturación y condiciones de contratación.

Ahora, el sector busca que ese compromiso se traduzca en una actualización concreta del costo del transporte, tomando en cuenta las condiciones actuales de operación y los gastos que implica movilizar los combustibles que YPFB importa.

Las negociaciones tendrán como fecha límite el jueves. Para entonces, los cisterneros evaluarán los avances alcanzados y determinarán si los compromisos asumidos son suficientes para garantizar la continuidad del servicio sin recurrir nuevamente a medidas de presión.

El entendimiento adquiere especial importancia en un momento en que el abastecimiento de combustibles continúa bajo presión en distintas regiones del país. Las cisternas cumplen un papel fundamental en la cadena logística que permite trasladar gasolina y diésel desde los puntos de importación y plantas de almacenamiento hasta los centros de distribución y estaciones de servicio.

Fuente: El Deber

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