GIRO. Tras la eliminación de la subvención a los hidrocarburos, los contrabandistas ‘migraron’ al gas licuado de petróleo (GLP) que cuesta cinco veces más en territorio peruano. Por la alta demanda, la ANH realiza un control permanente a la distribución de GLP.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, afirmó que el Gobierno busca la manera de frenar el incremento del contrabando de garrafas GLP y, así, asegurar el abastecimiento del mercado interno.
En entrevista con Unitel, Medinaceli advirtió que, tras el levantamiento de la subvención al combustible, quienes antes contrabandeaban diésel ahora han puesto su mirada en el GLP, ya que no ha sufrido modificaciones en su precio y en el exterior, particularmente Perú, llega a costar cinco veces más.
“Las garrafas de gas son consumidas sobre todo por familias de bajos ingresos. Entonces, queríamos mantener ese precio, pero surge otro problema. El problema es que estas garrafas cuestan hasta 4 o 5 veces más en el Perú, por tanto, hay todo el incentivo a enviar estas garrafas por contrabando a ese país”, afirmó.
En ese sentido, aseveró que “el desafío ahora es asegurar el abastecimiento de GLP de garrafas en el mercado interno y cortar este contrabando”.
A través de un comunicado, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) informó que, “pese a la alta demanda” se realiza un seguimiento y control permanente a la distribución de GLP para la entrega oportuna de garrafas a la población.
Agregó que los despachos efectuados por las Plantas de Engarrafado de GLP de YPFB son realizados de manera continua, “cumpliendo los programas establecidos e incluso sobrepasando los mismos con la finalidad de abastecer” a la población con el producto.
En Santa Cruz el precio de una garrafa de gas en las tiendas de barrio oscila entre los Bs 30 y Bs 40. Hasta los camiones distribuidores le subieron el precio al menos Bs 1.
Fuente: OXIGENO/EL MUNDO


