El gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos de Granjas Tecnificadas de Santa Cruz (Acricer), Marcelo Guzmán, informó que el sector porcino atraviesa una coyuntura compleja debido a la escasez de diésel, lo que ha elevado los costos operativos y afectado la logística de producción y distribución. Sin embargo, destacó los avances sanitarios históricos que acercan a Bolivia a la certificación internacional como país libre de peste porcina clásica (PPC), un paso clave hacia la exportación de carne de cerdo.
Producción afectada por la falta de combustible
Durante su participación en el programa Foro Agropecuario, Guzmán explicó que Santa Cruz concentra entre el 78% y el 80% de la producción nacional de cerdo, con un promedio mensual de 78.000 animales faenados, frente a 98.000 a nivel país.
“El desabastecimiento de combustible afecta directamente el transporte de insumos, el envío de alimentos balanceados y la comercialización del producto, poniendo en riesgo la sostenibilidad de muchas granjas”, afirmó.
Según el dirigente, los costos de producción se incrementaron entre 40% y 50%, debido a los retrasos en la entrega de maíz, sorgo y harina solvente, insumos esenciales para la alimentación del ganado porcino.
“Antes los transportistas cargaban en un día; hoy deben esperar hasta cuatro. Esa demora repercute en toda la cadena productiva”, agregó.
Avances sanitarios hacia la certificación internacional
Pese a las dificultades, Guzmán resaltó que el sector porcino boliviano avanza hacia un hito sanitario histórico: la erradicación de la peste porcina clásica. Acricer, junto al Senasag y al Servicio Departamental Agropecuario de Santa Cruz (Sedacruz), completó la segunda serología con resultados negativos, cumpliendo los parámetros exigidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
“El dossier fue enviado a París en septiembre, y esperamos que entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 se emita la resolución que declare a Bolivia libre de PPC”, explicó.
Esa certificación permitirá abrir nuevos mercados internacionales, entre ellos Perú, Chile y países de Centroamérica, además de fortalecer las gestiones para exportar a China, uno de los principales consumidores de carne porcina en el mundo.
Compromiso con el abastecimiento nacional
Más allá del interés exportador, Guzmán aseguró que Acricer mantiene su compromiso con el mercado interno, especialmente en épocas de alta demanda como las fiestas de fin de año.
“Siempre habrá carne de cerdo en la mesa de los bolivianos. A pesar de los problemas logísticos, haremos el esfuerzo necesario para mantener la producción y garantizar esta proteína nutritiva y accesible”, enfatizó.
Diálogo con el nuevo Gobierno
Finalmente, el gerente de Acricer destacó la apertura al diálogo del presidente electo Rodrigo Paz Pereira, expresando confianza en que las nuevas políticas permitirán superar la crisis del combustible y fortalecer la agroindustria nacional.
“Tenemos esperanza en una nueva etapa de trabajo conjunto entre productores y Gobierno. Unidos podremos sacar adelante al país”, concluyó Guzmán.
Fuente: SCA


