“En 30 años la ganadería creció en Brasil y en Argentina se estancó»: el testimonio de José Rizzo

Table of content

Tabla de contenido

El empresario habló sobre la situación de la ganadería en el país y la caída del consumo de carne vacuna frente al avance del 
 pollo
 y el cerdo.

La ganadería vacuna en la Argentina enfrenta un escenario de estancamiento estructural que contrasta fuertemente con la evolución de sus socios de la región. En una entrevista reciente, en el programa de Café 617, el empresario de la carne José Rizzo trazó un crudo paralelismo entre el desempeño del stock ganadero argentino y el despegue de Brasil.

En ese contexto, Rizzo advirtiendo sobre las dificultades que atraviesa el sector para abastecer tanto el consumo interno como las crecientes demandas del mercado internacional. Al analizar la disponibilidad de ganado para el consumo, el empresario ofreció cifras históricas contundentes para ilustrar la parálisis ganadera

“Se considera que el stock ganadero en el 78 era de 50 millones de cabezas, hoy día tenemos 55, o sea que prácticamente en 30 años, 25 años, no ha crecido absolutamente nada la ganadería”, lamentó.

En la vereda de enfrente, el crecimiento del principal vecino de la región ha sido exponencial. Según precisó Rizzo«Brasil tenía en ese mismo año 70 millones de cabezas, hoy día tiene 220 millones de cabezas, pasando a ser el primer exportador mundial en carne”, detalló.

La caída del consumo interno y el avance del pollo

Esta falta de crecimiento del stock ganadero, combinada con una fuerte presión de la demanda externa de mercados como China, Europa y Estados Unidos, ha empujado los precios del mercado interno hacia arriba. Como consecuencia directa de la crisis económica y el encarecimiento del producto, los hábitos de consumo de los argentinos han experimentado un cambio histórico. 

De acuerdo con el empresario, el consumo de carne vacuna cayó de 47 a 46 kilos por habitante interanual. No obstante, el dato más llamativo es el reemplazo de esta proteína por alternativas más económicas. “El pollo ya superó el consumo per cápita de carne, cosa que no se esperaba nunca. Hace 10 años atrás teníamos un consumo de pollo de 16 kilos, 18 kilos. Hoy día está en 50 kilos”, expresó Rizzo, quien sumó también al cerdo dentro de la tendencia de sustitución.

El empresario explicó que esta brecha de precios responde a factores económicos y biológicos naturales de cada especie. Mientras que obtener un kilo de carne vacuna requiere un proceso de gestación, recría y engorde que demanda cerca de 24 meses, el cerdo está listo en seis meses y el pollo en un ciclo de apenas 60 a 70 días, consumiendo muchos menos recursos. “La carne tiene que ser más cara por una cuestión que es económica y natural”, concluyó.

El panorama en Mendoza y las expectativas a futuro

Respecto a la actividad en MendozaRizzo señaló que el negocio de engorde y cría viene creciendo paulatinamente gracias a diversas políticas locales, aunque el clima desértico de la provincia impone límites estrictos. Al no ser el forraje natural apto para el engorde, la provincia funciona mayormente como zona de cría y generación de terneros, los cuales luego deben ser trasladados a zonas de engorde en Córdoba, San Luis o Buenos Aires. Además, advirtió que la producción de alfalfa en la región está resentida debido a los altos costos energéticos de los pozos de agua necesarios para el riego. 

De cara al futuro a mediano plazo, las proyecciones indican que los precios de la carne vacuna se mantendrán firmes por los próximos cinco años debido a la escasez de stock y la alta demanda internacional. Para los consumidores locales, la única posibilidad de revertir la caída del consumo dependerá de la evolución de sus bolsillos. “Aquí son muy importantes los ingresos. Si mejoran los ingresos, se puede estabilizar la caída y llegar a un punto medio”, finalizó Rizzo.

Fuente: 617.news

Volver arriba