Experto en cambio climático, alertó que el país podría enfrentar temperaturas por encima de lo normal, escasez de agua, alta radiación y mayor riesgo de incendios forestales.
Bolivia podría enfrentar en los próximos meses un escenario marcado por altas temperaturas, sequías, menor disponibilidad de agua y afectaciones a la producción agrícola, según advirtió Julio Rojas, experto en cambio climático.
Rojas señaló que las variaciones de temperatura registradas en el océano Pacífico generan preocupación entre científicos e investigadores por la posible intensidad del fenómeno de El Niño.
Según explicó el especialista, se han manejado escenarios en los que la temperatura del océano podría situarse hasta 3,5 grados por encima de lo normal, situación que llevó a utilizar denominaciones como “Niño extremo”, “muy fuerte” e incluso “Niño Godzilla”.
Occidente podría sufrir por falta de agua
Rojas advirtió que uno de los principales problemas para el occidente del país sería la escasez de agua, principalmente si las temperaturas elevadas están acompañadas por periodos prolongados de sequía.
“Vamos a estar con temperaturas muy altas, sequía extrema, alta radiación y presencia de ráfagas de viento”, manifestó.
De acuerdo con el experto, los meses de noviembre, diciembre y enero podrían registrar temperaturas superiores a los niveles habituales.
El escenario también podría afectar a la producción agrícola debido a una menor disponibilidad del recurso hídrico, aunque el especialista no precisó una estimación sobre posibles pérdidas.
Mayor riesgo de incendios en tierras bajas
El experto sostuvo además que las condiciones de calor, sequedad y viento podrían incrementar el riesgo de incendios forestales, principalmente en las tierras bajas del país.
Rojas explicó que el humo y hollín producido por los incendios también puede tener efectos en los glaciares.
“Todo este hollín se va asentando en los glaciares y, como es de color oscuro, absorbe mayor radiación. Esto hace que haya un derretimiento más rápido”, indicó.
Según su explicación, este fenómeno podría generar un efecto adicional sobre las reservas de agua provenientes de los glaciares.
Alertan también por posibles inundaciones
El especialista señaló que Bolivia no solo debe prepararse para periodos secos. Durante la temporada de lluvias, también podrían presentarse precipitaciones intensas e inundaciones, dependiendo de la evolución de las condiciones climáticas.
Ante este panorama, expertos plantean fortalecer las reservas de agua, intensificar las acciones de prevención de incendios y adoptar medidas de adaptación para proteger la producción agrícola.
Rojas remarcó que la preparación anticipada será fundamental para reducir los efectos que puedan generar los eventos climáticos extremos en diferentes regiones del país.
Fuente: EJU!


