Gobierno delimita intervención de YPFB a la comercialización y logística de combustibles

La estatal petrolera asegura que mantendrá sus operaciones y que Sebastián Daroca continuará como presidente ejecutivo. La comisión creada por decreto podrá recomendar auditorías para detectar irregularidades y establecer responsabilidades en la cadena de importación y distribución.

El Gobierno aclaró este miércoles que la intervención extraordinaria y temporal de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no implica la supresión de la estatal petrolera ni una modificación de su estructura institucional. El foco estará puesto en la comercialización, la logística y la trazabilidad de los carburantes, en un momento marcado por los problemas de abastecimiento de combustibles.

La petrolera estatal informó este miércoles que continuará desarrollando sus operaciones con normalidad durante el proceso dispuesto mediante el Decreto Supremo 5697. Según el comunicado, la intervención tiene un alcance específico y está orientada principalmente a fortalecer la gestión de la importación y distribución de carburantes y contribuir a garantizar el suministro en el mercado interno.

La precisión del Gobierno busca marcar distancia entre una intervención temporal de determinadas áreas de gestión y una eventual toma de control de toda la empresa. La estatal remarcó que conserva su naturaleza jurídica y su estructura institucional, por lo que sus distintas actividades dentro de la cadena hidrocarburífera continuarán bajo el esquema habitual.

Una comisión con foco en los carburantes

El decreto establece la creación de una Comisión de Intervención Estatal Extraordinaria, de carácter temporal, que concentrará sus tareas en la comercialización y en los mecanismos logísticos vinculados con los combustibles.

Uno de sus objetivos será revisar cómo se desarrolla la cadena que comienza con la importación de carburantes y termina con su distribución en el mercado nacional. Para ello, la comisión podrá recomendar la realización de auditorías técnicas destinadas a identificar eventuales irregularidades y determinar responsabilidades.

El alcance de la medida adquiere relevancia debido a que la importación y distribución de combustibles se encuentran entre las áreas más sensibles de la gestión de YPFB. Las dificultades para garantizar un suministro regular de diésel y gasolina han generado filas en estaciones de servicio, reclamos de transportistas y preocupación en sectores productivos por el impacto que la falta de carburantes tiene sobre el transporte y la actividad económica.

En ese contexto, la intervención apunta a revisar no solamente la disponibilidad física de combustibles, sino también los mecanismos mediante los cuales estos son comprados, trasladados, registrados y comercializados dentro del país.

YPFB aseguró que entregará a la comisión toda la información y documentación que sea requerida para desarrollar sus funciones. La empresa sostuvo que el proceso deberá realizarse bajo criterios de transparencia y con el objetivo de mejorar la eficiencia de la gestión.

Daroca continúa al frente de YPFB

Otro de los aspectos que el comunicado busca dejar establecido es la continuidad de la actual conducción de la empresa. Sebastián Daroca continuará ejerciendo la Presidencia Ejecutiva de YPFB, por lo que la intervención no supone, al menos por ahora, el reemplazo de la máxima autoridad ejecutiva de la estatal.

La continuidad de Daroca también permite diferenciar la intervención de una reestructuración general de la empresa. La comisión tendrá un mandato extraordinario y temporal, mientras que la administración ordinaria de YPFB continuará desarrollándose.

El Gobierno apuesta así a intervenir sobre uno de los puntos más cuestionados de la cadena de abastecimiento sin paralizar las operaciones de la petrolera estatal.

El problema de fondo: garantizar el combustible

Bolivia depende cada vez más de las importaciones para cubrir su demanda interna debido a la caída de la producción nacional de hidrocarburos, lo que ha elevado la importancia de la capacidad logística y financiera de YPFB para conseguir combustibles en el exterior y trasladarlos hasta el mercado interno.

Por ello, el desafío de la comisión no estará únicamente en revisar procedimientos administrativos. Su actuación tendrá como telón de fondo una cadena que enfrenta presiones por la disponibilidad de divisas, el costo de las importaciones, la logística de transporte y la necesidad de mantener un flujo constante de combustibles hacia las estaciones de servicio.

La estatal petrolera, mientras tanto, sostiene que sus operaciones continuarán con normalidad y que la prioridad seguirá siendo garantizar el abastecimiento de carburantes en todo el país.

Fuente: El Deber

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