Las compras anticipadas por la entrada en vigencia de la norma EUDR impulsan los subproductos argentinos y mejoran los márgenes de molienda
La harina de soja argentina atraviesa un momento de fuerte demanda internacional y actualmente cotiza con una prima de US$6 por tonelada frente a la brasileña, en un contexto marcado por las compras anticipadas de compradores europeos. La proximidad de la entrada en vigencia de la normativa EUDR, que exigirá demostrar que los productos provienen de áreas libres de deforestación, está acelerando el abastecimiento y generando mayor movimiento en el mercado local, según anticipa en su informe “Agroperspectivas” de la Universidad Austral.
“En Argentina estamos viendo una demanda de harina de soja inusualmente alta, que sostiene márgenes de molienda atractivos”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Según el especialista, la situación podría traducirse en una mayor necesidad de originación de soja por parte de las industrias, mientras que los programas de certificación y sustentabilidad están generando premios de entre US$3 y US$8 por tonelada.
El mercado argentino todavía presenta un ritmo de comercialización de soja inferior al promedio histórico. Actualmente, se lleva originado alrededor del 60% de la producción, frente al 64% habitual, mientras que el 47% tiene precio fijado, contra un promedio histórico del 53%. Sin embargo, el mayor interés por la harina podría acelerar las compras de materia prima. En los puertos argentinos, el line up contempla 954.129 toneladas de soja, 1.122.450 toneladas de harina y 281.190 toneladas de aceite, indicó Romano.
A nivel internacional, la soja enfrenta una presión bajista vinculada principalmente con la decisión de China de mantener en 10% el arancel sobre el poroto estadounidense, detalló el investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Y agregó que esto reduce el atractivo de la soja norteamericana para los compradores privados, mientras que las compras estatales chinas —que ya acumulan entre 12 y 13,7 millones de toneladas— responden en buena medida a decisiones estratégicas. A esto se suma la expectativa de una cosecha récord en Estados Unidos, estimada en 126,5 millones de toneladas.
En tanto, en el caso del maíz, la Argentina muestra una dinámica comercial favorable: el 56% de la producción ya tiene precio fijado y el 66% está originado, por encima de los promedios históricos, puntualizó Romano, quien recordó que la siembra de ese cultivo de la campaña 2026/27 alcanzó el 22,2% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, con un avance superior al de la campaña anterior.
En trigo, el panorama argentino continúa siendo favorable pese a la incertidumbre internacional por el conflicto entre Rusia y Ucrania y las dificultades en el Mar Negro. Los primeros lotes cosechados en el norte presentan rendimientos superiores al promedio, mientras que el 94,6% del área se encuentra en condición buena o excelente. “Las lluvias no fueron tan fuertes, pero sí suficientes, y los primeros lotes que comienzan a cosecharse en el norte muestran buenos rindes”, concluyó Romano.
Fuente: Infobae


