Esta es la segunda entrega del anuario 2025 del programa Santa Cruz Agropecuario, un balance del ritmo productivo del año que concluye, construido desde la voz de sus protagonistas. En esta edición, los titulares de ADA, ADEPOR, APIA, FEGASACRUZ y ASOSEMILLAS analizan el desempeño sectorial de 2025 y proyectan expectativas y proyectos estratégicos para la gestión 2026, en un nuevo escenario político y económico.
ADA: 2025 fue levemente positivo para la avicultura, pese a un contexto adverso
El presidente de la Asociación de Avicultores de Santa Cruz (ADA), Enzo Landívar, describió al 2025 como un año complejo, condicionado por las consecuencias del 2024, marcado por incendios forestales y una severa sequía.
“Pasamos Navidad y Año Nuevo pendientes del celular, buscando combustible para poder movilizarnos. Fue una situación crítica para todos los sectores, pero especialmente para el avícola, que depende directamente del desempeño de la agricultura, ya que consume cerca del 75% del sorgo y otros cereales que se producen en el país”, señaló.
Landívar identificó a la inflación como otro factor determinante, asociada tanto al control de divisas iniciado en 2023 como a la desaceleración económica que, afirmó, se evidenció durante 2025.
“Iniciamos el año con precios deprimidos. El pollo se pagaba a Bs 7 al productor, mientras en el mercado se comercializaba en Bs 10, una brecha que afectó seriamente la rentabilidad”, explicó.
Pese a este escenario, el dirigente calificó al 2025 como levemente positivo, destacando el crecimiento del sector y la capacidad de adaptación del productor privado.
“No fue un año malo. El sector avícola creció y batió récords, porque nuestros ciclos de expansión no siempre responden a las mismas variables económicas que afectan a otros rubros”, sostuvo.
Entre los hitos del año, destacó la capacitación a los asociados para realizar operaciones comerciales mediante criptomonedas, facilitando la importación de material genético.
De cara al 2026, Landívar expresó su expectativa en la actual gestión gubernamental, particularmente en medidas que eviten la intervención negativa en el mercado, como la regulación de precios, y que permitan generar excedentes productivos en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica.
ADEPOR: Expectativas puestas en el nuevo Gobierno y en certificaciones sanitarias internacionales
Para Jorge Méndez, presidente de la Asociación Departamental de Porcicultores de Santa Cruz (ADEPOR), el periodo 2021–2025 representó una de las etapas más difíciles para el país y el sector productivo.
“La seguridad alimentaria es el patrimonio más grande que tiene Bolivia. Nos puede faltar combustible, dólares o seguridad jurídica, pero no comida”, afirmó.
Méndez calificó estos años como un “vía crucis” productivo, marcado por la escasez de soya, maíz, carburantes y divisas, situación que —según dijo— obligó a los productores a asumir sacrificios extremos para sostener la producción.
“Bajo esas condiciones, los productores fueron verdaderos héroes. Tuvimos que resolver problemas que al Gobierno no le interesaron”, aseguró.
El dirigente insistió en la necesidad de autorizar de manera legal el uso de biotecnología, recordando que tanto el maíz importado por contrabando como el adquirido por la empresa estatal EMAPA era transgénico.
“Si se permitiera importar y producir legalmente este maíz, podríamos duplicar o triplicar la producción con la misma superficie cultivada”, sostuvo.
Para el 2026, ADEPOR plantea como prioridades la liberación de exportaciones, la desregulación del transporte y almacenamiento de carburantes, y la mejora del sistema financiero, especialmente en tasas crediticias y trato bancario.
En el ámbito sanitario, Méndez expresó su esperanza de que Bolivia obtenga la certificación de la OMSA como país libre de Peste Porcina Clásica (PPC), lo que abriría importantes oportunidades de exportación para la carne de cerdo boliviana.
APIA: A la espera de estabilidad económica y una regulación eficiente de plaguicidas
El presidente de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), Martín Ascarrunz, explicó que el 2025 estuvo marcado por la prolongación de la escasez de dólares iniciada en 2023, afectando la capacidad de importación, financiamiento y abastecimiento de insumos agrícolas.
Criticó además la tardía restitución del gravamen arancelario a los plaguicidas, medida que recién se concretó a mediados de 2025.
“El segundo semestre marcó un punto de inflexión gracias a la resiliencia del sector. Esperamos que el nuevo Gobierno genere señales claras y rápidas para reactivar un rubro que debe operar en la legalidad y formalidad”, afirmó.
Ascarrunz destacó el avance logrado junto al SENASAG y la Comunidad Andina, que otorgó una ampliación de tres años para la adecuación normativa de los registros de plaguicidas.
“Ahora el desafío es que las instituciones involucradas refuercen su capacidad técnica y operativa para cumplir los plazos”, subrayó.
De cara al 2026, APIA apuesta por la formalización del sistema financiero respecto al tipo de cambio y una regulación sanitaria eficiente, que fortalezca la confianza del productor en los insumos legales y certificados.
FEGASACRUZ: Proyecto estratégico para el mejoramiento del hato bovino
El presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (FEGASACRUZ), Walter Ruiz, indicó que el 2025 fue un año de alta presión para la ganadería, debido a factores como el clima adverso, la inflación, la escasez de combustible y la falta de divisas.
“El aparato productivo está dañado y lento, pero hay expectativa de un 2026 distinto, con políticas que permitan reactivarlo”, manifestó.
Entre los logros del año, resaltó la apertura y consolidación de mercados internacionales y la certificación de Bolivia como país libre de Fiebre Aftosa sin Vacunación, considerada una ventaja competitiva clave.
No obstante, lamentó la intermitencia en las exportaciones de carne, que —según dijo— provocó la migración de productores hacia otros países.
Para el 2026, FEGASACRUZ anunció, en primicia para SCA, el lanzamiento de un ambicioso proyecto de mejoramiento genético, orientado a producir un animal más eficiente y con mayor rendimiento cárnico, con respaldo de políticas públicas nacionales y departamentales.
ASOSEMILLAS: Avances y nuevos convenios para fortalecer el uso de semillas certificadas
El presidente de la Asociación de Productores de Semillas (ASOSEMILLAS), Pedro Pellegrino, destacó que, pese al contexto económico adverso, el sector mantuvo su compromiso con la producción de semilla certificada.
“La última campaña de verano fue positiva. El agricultor entendió que una semilla identificada y certificada ofrece mayores garantías productivas”, explicó.
Pellegrino aseguró el abastecimiento de semillas de soya, maíz y sorgo para la producción nacional y expresó su confianza en que el nuevo Gobierno refuerce los controles contra el contrabando.
Para el 2026, ASOSEMILLAS proyecta el desarrollo de nuevas variedades de soya, maíz y trigo, además de fortalecer la capacitación en manejo de suelos. Asimismo, anunció la próxima firma de un convenio con ANAPO, orientado a fomentar el uso de semillas certificadas.
Fuente: SCA


