Perú evalúa abrirle sus puertas al algodón boliviano tras inspección sanitaria

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Funcionarios del Senasa Perú llegarán a Bolivia para inspeccionar campos algodoneros y desmotadoras, como parte del análisis de riesgo de plagas

Funcionarios del Senasa Perú llegarán a Bolivia para inspeccionar campos algodoneros y desmotadoras, como parte del análisis de riesgo de plagas

El algodón boliviano busca dar un nuevo salto comercial con la apertura del mercado peruano, una oportunidad que podría permitir a los productores ampliar su producción y recuperar competitividad en la región.

Geografía de Bolivia

José Luis Landívar, asesor de la Federación Departamental de Productores de Algodón de Santa Cruz (Fedepa), destacó que este proceso representa un paso importante para el sector, que busca dejar atrás las limitaciones del mercado interno y proyectarse hacia compradores internacionales.

“Eso va a ayudar considerablemente, habida cuenta de la competitividad que podemos tener de vender algodón a un país vecino”, afirmó a Canal Rural.

Algodón

El dirigente explicó que la producción actual puede absorberse , debido a los bajos volúmenes previstos para esta campaña. Sin embargo, para aumentar las áreas sembradas y recuperar niveles de producción más altos, el acceso a mercados externos es fundamental.

“Si queremos crecer en superficie sembrada y mayor producción, necesitamos abrir el mercado externo”, señaló.

La posibilidad de exportar a Perú resulta estratégica debido al desarrollo de su industria textil y a las ventajas comerciales existentes entre los países miembros de la Comunidad Andina, que facilitan el intercambio regional.

Rendimiento

La campaña algodonera de este año estará marcada por una reducción en la superficie cultivada. Fedepa estima cosechar alrededor de 1.800 hectáreas, frente a las 5.500 hectáreas registradas la gestión pasada.

Pese a la caída del área, Landívar explicó que los rendimientos se mantienen estables, con una producción estimada de entre 15 y 18 quintales por hectárea, lo que permitiría alcanzar entre 1.300 y 1.800 toneladas.

El desafío

Para el sector algodonero, la apertura del mercado peruano no solo representa una posibilidad de venta. Sino una oportunidad para reactivar una cadena productiva que involucra a productores, desmotadoras, transportistas y trabajadores vinculados a la industria textil.

Además del acceso a nuevos mercados, los productores consideran que la incorporación de biotecnología será clave para mejorar la productividad. Y ampliar nuevamente la superficie cultivada.

El objetivo es que el algodón boliviano deje de depender únicamente del consumo interno y pueda integrarse a cadenas regionales de valor. Aprovechando la cercanía geográfica y la demanda de industrias textiles de países vecinos como Perú y Colombia.

Fuente: LA RAZÓN

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