Desde Uberaba, en el estado brasileño de Mato Grosso, el periodista Robson Quirino, conductor del programa Zebu Para o Mundo, entrevistó vía Zoom a Pablo Vargas y Ana María Pérez, director general y gerente comercial de SCA, respectivamente, para conocer la situación que atraviesa el sector productivo boliviano a causa de los bloqueos carreteros que afectan al país desde hace más de 30 días.
Durante la entrevista, Vargas explicó que el Gobierno boliviano ha mantenido una postura conciliadora frente al conflicto; sin embargo, señaló que los sectores movilizados no han logrado acuerdos que permitan el levantamiento pacífico de las medidas de presión.
“Lamentablemente, ya se ha tenido que movilizar a policías y militares para socorrer a personas que se encuentran sin acceso a alimentos en la zona occidental del país”, afirmó.
Posteriormente, Quirino consultó sobre los actores involucrados en las protestas. Al respecto, Vargas indicó que la Central Obrera Boliviana (COB) figura entre las principales organizaciones que impulsan las movilizaciones contra el gobierno de Rodrigo Paz. Asimismo, mencionó que diversos sectores especulan sobre una posible influencia del expresidente Evo Morales en el desarrollo del conflicto.
Por su parte, Ana María Pérez explicó que Bolivia presenta una marcada diferenciación económica entre sus regiones. Destacó que el departamento de Santa Cruz concentra aproximadamente el 70% de la producción agropecuaria nacional y que, pese a su importancia productiva, en esta región se registraron únicamente dos puntos de bloqueo de relevancia.
En contraste, señaló que los principales focos de conflicto se encuentran en el occidente del país, particularmente en los departamentos de La Paz y Cochabamba.
“En La Paz y Cochabamba actualmente existe un fuerte desabastecimiento de alimentos. La situación para muchas familias es cada vez más complicada”, manifestó.
La ejecutiva ejemplificó el impacto de los bloqueos en los precios de los alimentos. Indicó que mientras en Santa Cruz, por ser una región productora, el kilogramo de carne de pollo alcanza aproximadamente los Bs 16, en la ciudad de La Paz supera los Bs 105 debido a las dificultades de abastecimiento.
Consultada sobre las medidas adoptadas para enfrentar la crisis, Pérez señaló que el Gobierno de Rodrigo Paz promulgó una ley que habilita el Estado de Excepción, medida que permitió ejecutar operativos de desbloqueo en distintos puntos del país mediante la intervención de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Según explicó, estas acciones se produjeron tras registrarse situaciones críticas, como camiones retenidos por varios días, ambulancias inmovilizadas y pacientes afectados por la imposibilidad de acceder oportunamente a atención médica.
Asimismo, destacó los operativos realizados en el municipio de San Julián, considerado un bastión político afín a Evo Morales, donde se produjeron enfrentamientos y hechos de violencia durante el primer fin de semana de junio.
En su balance general, Pérez indicó que Bolivia registra actualmente 74 puntos de bloqueo activos y pérdidas económicas superiores a los 780 millones de dólares, de acuerdo con datos oficiales. Señaló que uno de los sectores más perjudicados es el exportador, particularmente la cadena de la soya destinada al mercado peruano.
Sobre este punto, Vargas advirtió que numerosas empresas exportadoras están incumpliendo contratos internacionales debido a la imposibilidad de movilizar mercancías hacia los mercados de destino.
“Muchas empresas están enfrentando pérdidas irreversibles porque los compromisos asumidos en el exterior no pueden cumplirse. El perjuicio económico ya es una realidad para productores, exportadores e industrias”, sostuvo.
El ejecutivo remarcó que las restricciones al transporte afectan a gran parte de la oferta agroexportadora boliviana.
“No podemos exportar soya, chía, sésamo ni otros granos. Tampoco podemos comercializar carne bovina, porcina o avícola. Prácticamente toda la actividad comercial vinculada al sector agropecuario está paralizada por los bloqueos”, lamentó.
La entrevista permitió exponer ante la audiencia brasileña las consecuencias económicas, logísticas y sociales que atraviesa Bolivia, así como el impacto directo que los bloqueos generan sobre la producción agropecuaria, la seguridad alimentaria y el comercio exterior del país.
Fuente: SCA


