Sorgo en Argentina: siempre en la línea de largada y a la expectativa

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No son pocas las posibilidades para el desarrollo del cultivo, así como el importante potencial comercial que posee (más allá de la firme demanda de China).

“La situación comercial ha cambiado para el productor. Hoy existen compradores, la exportación está en llamas y los precios se encuentran por encima del maíz desde hace tiempo”.

La declaración corresponde al Ing. Agr. Vicente Trucillo Uriarte, consultor en el programa de breeder de sorgo de RAGT Argentina, al momento de hacer un diagnóstico del cultivo en el país.

“También hay lugares dónde dejar el grano y existe precio futuro. Es decir, se trata de un amplio abanico de posibilidades comerciales”, añadió.

“Además, hay que tener en cuenta que, en las últimas campañas, el maíz ha sido una apuesta con muchos altibajos a nivel negocio, mientras que el sorgo se mantuvo en un crecimiento constante y firme”, explicó.

Las declaraciones se dieron en el marco de la Expo RAGT Cultivos de verano 2025, realizada en el establecimiento El Origen, a pocos kilómetros de la localidad de Rojas, en la provincia de Buenos Aires.

“Desde que China ingresó al mercado, el sorgo tiene muy buenos precios”, agregó, por su parte, Federico Pisoni, director operativo de la firma en la Argentina.

“El negocio ha crecido y este año se dio algo particular: cuando se inició la campaña el precio del maíz estaba por encima del sorgo pero, luego, por el contexto internacional de los nuevos aranceles dispuestos por el gobierno de los Estados Unidos hacia todo el mundo, el sorgo volvió a incrementar su valor internacional”, aseguró.

También dijo que en nuestro país se aprecia una nueva normalidad con sorgo y con girasol en campos de la zona núcleo.

“Hoy tenemos rindes de sorgo superiores a los 10.000 kilos por hectárea, lo cual permite combinar potencial con muy buenas posibilidades de mercado”, estimó Pisoni.

Uno de los sectores de mayor atención de la muestra se apreció en el denominado módulo de innovación, donde se pudieron recorrer lotes con diferentes híbridos, la eficacia en el manejo del pulgón amarillo, resultados de densidades de siembra variables y ensayos con herbicidas.

“En la exposición mostramos parcelas previendo que el pulgón cambie de comportamiento. Esto implica que trabajamos a corto, mediano y largo plazo”, sostuvo.

“Al pulgón hay que monitorearlo todos los años, sean los híbridos tolerantes o no. Si bien en esta campaña por las condiciones climáticas la plaga no ha aparecido con la gravedad que lo hizo hace dos campañas, siempre hay que estar un paso adelante”, explicó Trucillo Uriarte.

Respecto de un tema crucial, como es la densidad de siembra, el consultor señaló que se tiende a recomendar una baja de plantas basada en que los márgenes de seguridad son muy altos, y que se siembra el doble de la semilla de la población que se pretende obtener.

“Teniendo buena temperatura de suelo, humedad y un adecuado contacto de la semilla en el surco, se puede bajar la sobre siembra de semillas. Es decir, si queremos obtener 150.000 plantas por hectárea no hace falta sembrar el doble; esto, decididamente disminuye los costos”, amplió.

Más allá de la rotación

El Dr. José Martín Jáuregui, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (FCA UNL) considera al sorgo como relevante en la rotación, y ha destacado sus fortalezas y la gran versatilidad de usos, dependiendo del sistema productivo y de las necesidades de cada productor.

“El sorgo se presenta como un cultivo sumamente versátil para la ganadería gracias a su capacidad de adaptarse a climas templados-cálidos, la tolerancia a la sequía y una amplia diversidad genética con gran variedad de híbridos disponibles”, dijo en el Programa Prospectiva de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).

“Aporta robustez y versatilidad durante los meses de verano, caracterizados por temperaturas elevadas y déficits hídricos, cuando las pasturas perennes templadas experimentan una disminución significativa en su rendimiento”, sostuvo.

También dijo que ayuda a mantener y mejorar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.

“Su sistema radicular profundo mejora la estructura aumentando la infiltración y la retención de humedad y reduciendo la erosión”, contó.

“Otra ventaja para la sustentabilidad de los sistemas tiene que ver con su capacidad para romper ciclos de plagas, con la consecuente disminución en el uso de insumos químicos”, describió Jáuregui.

“Comparado con el cultivo de maíz, el sorgo presenta algunas ventajas como su menor exigencia en fertilidad de suelos, una floración más flexible (lo que reduce las posibilidades de sufrir estrés) y capacidad de rebrote”, indicó.

Un híbrido para cada uso

Los sorgos graníferos son cultivos ampliamente utilizados para la producción de granos, siendo ideales —por su alto contenido energético— en sistemas de engorde intensivo de ganado. Sin embargo, presenta puntos claves de manejo a tener en cuenta para asegurar una correcta digestión y aprovechamiento en el rumen del animal.

El sorgo para silaje ofrece una solución práctica para la conservación del forraje. Los tipos más recomendados son aquellos híbridos que proporcionan un equilibrio óptimo entre cantidad y calidad del forraje.

Además, a la hora de la elección y manejo hay que tener en cuenta la digestibilidad potencial, contenido proteico y la correcta degradación de los granos por los animales.

Los sorgos diferidos utilizarlos en pie durante el invierno es otro uso clave, especialmente durante los períodos de escasez invernal en sistemas templados y subtropicales.

Se considera una alternativa que proporciona alimento de bajo costo para el ganado durante el invierno, pero es necesario tener en cuenta algunas cuestiones de manejo como utilizar un híbrido adecuado en cuanto a digestibilidad, la necesidad de complementar con fuentes de proteínas y contar con un excelente sistema de parcelas fijas o móviles.

El sorgo forrajero, empleado como verdeo estival, es un recurso valioso debido a su alta producción de biomasa y su elevada capacidad de rebrote.

Pero, para maximizar ese uso, es crucial respetar principios como la altura recomendada para ingresar a pastorear, ajustar el tamaño de las franjas y mantener en condiciones el estado de los electrificadores y los eléctricos.

Otra de las alternativas de uso es el doble propósito, con sorgos que pueden ser cosechados o pastoreados según las condiciones del año y las necesidades del productor.

La historia del cultivo

El sorgo es un cultivo con tradición en la Argentina. En el ciclo 1970/71 llegó a cubrir 3,12 millones de hectáreas y alcanzar una producción de 8,1 millones de toneladas.

Por diversos factores, en los últimos años se han cultivado un promedio de 1,2 millones de hectáreas y se ha producido en torno a las 4 millones de toneladas.

Históricamente, el principal destino de la producción ha sido la exportación. En tal sentido, existe una dinámica comercial que más allá de los vaivenes y no se ha interrumpido a lo largo de décadas.

Las empresas exportadoras saben cómo y dónde colocar este producto y, de igual forma, los países que importan sorgo lo conocen.

La Argentina ha sido un tradicional proveedor de sorgo al mercado internacional, que lo han consolidado desde hace mucho tiempo como gran exportador mundial, alternando el segundo lugar con Australia, luego de los Estados Unidos.

En este rubro, la apertura del mercado chino, principal importador de este producto en el mundo, para el sorgo argentino representa otra oportunidad de posicionamiento en un nuevo mercado que, actualmente, absorbe alrededor del 65 % del comercio mundial.

Fuente: La Nueva

Fecha: 07/05/2025.

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